capitulo 32

viernes, 28 de mayo de 2010 ·

32

 

25 de abril 2010 8:51 p.m

 

-Estamos poniendo la mesa. ?No suben ya?- le pregunto Karin a Melissa y a Rover.

-?Asi? !No se ve nada!

-Hay una veladora.

-Si… ahora subimos.- respondio Rover. Disimularon la risa y Karin los ignoro. Regreso con los demas.

-?Que te dijeron?- pregunto Kano.

-Que vienen luego.- respondio Karin.

-?Quieres que baje por ellos? Pregunto Kano.

-No, para nada. Dejalos.

-?Te ha contado Melissa en que anda con Rover?

-No. Se han vuelto unia y mugre, conmigo casi no habla. Tu hermano la hiptnotizo. Sera encanto de familia… No se que se traigan, pero por mi esta bien. La veo contenta. Estaba muy mal esa ninia; sigue mal, pero Rover le ha ayudado a recuperarse. ?Te preocupa?

-No… no se. No son de la edad. Y se como es el. No quisiera que la lastimara.

-No es una ninia. Dejalos… tu preocupate por mi.- y lo agarro de la cintura para besarlo.

-?Rover no cena?- pregunto Abner.

-No duerme si no cena. Voy por el.- dijo Kano.

Cecilia termino de baniar a sus ninios. Los dejo muy limpios y arreglados, hasta que llegaron Serena y Avid. Jugaba a arrastrarse por el suelo. Cecilia estaba tan cansada que no se los impidio. Se sentaron todos en circulo. Abner casi tenia la cuchara en la boca, cuando Lilia lo detuvo.

-Quiero que nos tomemos de las manos y cerremos los ojos.- dijo Lilia.

-Perdon, pero yo no soy religioso.- dijo Rover.

-No importa, hazlo, por favor.- contesto Lilia. Rover obedecio.

-Padre, te damos gracias por estos alimentos. Protegenos de la oscuridad y tomanos de la mano. Guianos y danos fe. Amen.

-Amen.- dijeron todos- Rover tomo su cuchara y Kano lo detuvo.

-Yo tambien quiero decir algo.- dijo Kano y se puso de pie.

-Por favor.- dijo Lilia.

-Senior, cuida a Avid, Serena, Damian y Celeste. Multiplica estos alimentos y danos fuerza para seguir. Amen.

-Amen.- dijeron todos. Se levanto Abner.

-Ya fue suficiente, !vamos a comer!- dijo Rover impaciente. Karin le patio la espinilla. La oracion de Abner fue mas larga; fue un discurso. Empezo hablando de la seguridad y se desvio a la politica y luego a la biologia. Termino con religion. Abrieron una botella de vino tinto. Ricardo tomo una cerveza y le paso una a Abner y a Rover. Gibran pregunto si podia beber. Karin no estaba de acuerdo, pues comenzo diciendo que tenia veintidos y termino confesando que tenia diecisiete, pero hizo una excepcion. Kano les pidio que no abrieran otra botella, pues no queria que nadie tuviera resaca el dia siguiente. Abner abrio otra botella y le sonrio a Kano mientras lo hacia. Kano no se ofendio y no dijo nada. Ya estaban grandes para tomar decisiones.

Tras las copas, los hombres alzaron la voz. Los abuelos querian irse a dormir y tambien Cecilia con sus hijos, pero no querian quedarse solos.

-Parece que estamos en un ritual espiritista.- dijo Melissa. Rover se rio a carcajadas, la despeino y descanso su mano en el muslo de Meilissa. No le molesto en lo mas minimo.

Rover y Abner eran los que mas hablaban. Parecian haber disfrutado de defenderse a sangre fria y de robar el alimento. Planeaban su proximo golpe.

-Un supermercado…- propuso Abner.

-No, probablemente no quede nada. Podemos intentar, por que no, pero quisiera que nos concentraramos en tiendas como la de hoy. Es mas dificil entrar a una tienda que al supermercado, por lo que seguro habra comida; y es menos arriesgado, puede haber alguno que otro escondido en el supermercado, pero en la tienda no habra nadie.- dijo Kano.

-?Como sabes?- pregunto Richard.

-Solo el duenio tiene la llave, y en la tienda no vive nadie. De todas maneras, entren a donde entren, siempre tienen que revisar el lugar. Yo lo que hago es aventar una cuchara o un vaso, porque son faciles de cargar y hacen mucho ruido.

-?Cuando salimos?- pregunto Gibran.

-Hay comida para tres dias mas.- respondio Karin.

-Enotnces salimos pasado maniana.- supuso Abner.

-Lo decidimos maniana en la noche.- dijo Kano.

-?Y maniana?- pregunto Richard.

-Maniana es domingo y los domingos no se trabaja.- respondio Kano.

-No. Maniana es lunes.- corrigio Melissa.

-Da igual, maniana no hacemos nada.

-?Abrimos otra botella?- pregunto Rover.

-No, ya fue suficiente.- dijo Kano.

-Disculpa mama, no te estaba pidiendo permiso. Le preguntaba a los demas.

-Venga, abrela rapido que se me baja el mareo.- dijo Abner.

-Mis hijos se tienen que ir a dormir ya.- interrumpio Cecilia.

-!Que se vayan! Nadie los detiene.- contesto Rover.

-Nosotros los acompaniamos.- dijo Kano.

-No quiero quedarme sola.- dijo Cecilia.

-No, no vamos a volver a subir. Nos quedamos con ustedes.- aclaro Karin.

Se llevaron la veladora y bajaron despacio. Ayudaron a los abuelos en la escalera.

-Disculpa, ?podrias conseguir mas cobijas, y si puedes otro colchon?- le pidio Cecilia a Kano.

-Si. Lamento mucho que esten pasando por esto. Cuando volvamos a salir, intentare traer mas cosas.

-?Cuanto tiempo nos vamos a quedar aqui?- pregunto Cecilia.

-Mira, podrias regresar a tu casa cuando quieras. ?Que prefieres, dormir mal o pasar hambre?- respondio Karin. Cecilia no dijo nada y alisto a sus ninios para dormir.

Karin se despidio de Serena y le dijo que no era posible que durmieran juntas, pues Kano y ella a penas si cabian en el saco. Serena insistio y luego Avid. Hicieron la prueba y en menos de diez minutos regresaron a la cama. El saco no tenia resortes para la espalda.

-!Que haces! !PARA!- susurro Kano con dificultades.

-Jijiji…

-!No!

Karin trataba de introducir sus manos, Kano se resistia.

 

A la maniana siguiente, Karin desperto a Kano porque se estaba moviendo mucho.

-Hola.

-Hola.- se abrazaron y se quedaron asi por un rato.

Richard y Abner estaban haciendo algo con las bancas y las sillas. La abuela preparaba algo para desayunar y Laura la ayudaba. Los ninios corrian por toda la escuela. Rover no estaba en su saco.

-Melissa, ?donde esta Rover?- pregunto Kano.

-?Eh…? ?Que…?

-No lo encuentro. Nadie lo ha visto. ?Durmio contigo?

-Este… si. Creo que si, no se.

Kano volvio a preguntarle a Richard y a Abner.

-?Cuando fue la ultima vez que lo vieron?

-Estabamos en el comedor. El queria seguir tomando, pero nosotros ya estabamos cansados. No se, unas dos o tres horas despues de que se bajaron ustedes.- respondio Abner.

-?Crees que haya salido?- pregunto Karin.

-No se. Sobrio es capaz de todo, borracho tiene la misma seguridad y pierde la razon. ?Cuanto tomo?- les pregunto Kano. Ninguno de los dos pudo responder.

-Se acabaron el alcohol.- informo Karin. Kano se quedo sin palabras al rectificar que todas las latas y botellas estaban vacias. Subio a la azotea y Karin lo siguio.

-Debi saberlo.- dijo Kano.

-Ya, no seas tan estricto. Todos tomamos.

-Si, unos mas que otros.

-No fue solo Rover.

-Lo se. Da igual. Que hagan lo que quieran.- dijo Kano y se avalanzo sobre Karin.

Era la primera vez que estaban juntos, solos y despiertos. Karin traia los shorts que tanto le gustaron a Kano, y una blusa vieja que resaltaba su figura femenina. Kano reconocio su cuerpo con la yema de los dedos. Karin se dejo recorrer y lo disfruto. Kano beso sus piernas a la altura de las rodillas, siguio subiendo y mordio con los labios, mientras acariciaba su abdomen. Karin suspiro. Kano se quito la playera y Karin lo avento. Se monto en el y se acaricio las piernas. Hizo circulos con su cadera y se toco los senos. Kano inhalo y exhalo. Karin le mordio los pezones, le lamio el abdomen y le mordo el vientre. Mientras pasaba sus dedos por su pecho, trataba de desabrocharle el pantalon con los dientes. Alguien tosio.

Karin se levanto de prisa y mio para atras. La puerta seguia cerrada. Miro a Kano sorprendida, el tampoco tenia una respuesta.

-?El banio?

-No. Creo…

Se acercaron a la puerta. Kano le impidio el paso con su brazo y trato de abrir la puerta. Escucharon la tos nuevamente, atras. Voltearon y seguia cerrada. Miraron encima de la puerta.

-!Arriba!

-No…

Kano se trepo y vio a Rover boca arriba. Tenia media botella llena y otra en el suelo. Trato de despertarlo y al ver que no reaccionaba, lo abofeteo.

-!Ey! !Dejame!

-!Te vas a caer! Levantate.

Le dio un par de minutos para que volviera en si y lo ayudo a bajar. Rover se quejaba de un dolor en el brazo. Tambien tenia el estomago revuelto y jaqueca. Lo llevaron a la cama, le dieron agua y le quitaron la playera.

-?En serio vomite?

-Preguntale a tu playera.

-!Y a tus pantalones! !Eres un asco!- le dijo Melissa muriendose de la risa.

-Vamos a desayunar.- le dijo Karin.

-?No seria mejor que me quedara con el?- pregunto Melissa.

-Como quieras. Estamos arriba.

Melissa subio tambien. Ya estaba todo listo. Karin se sintio apenada. No era su casa, aun asi era la anfitriona. Trato de ir por mas vasos y Laura la detuvo.

-Sientate por favor. Voy yo.- dijo Laura con una sonrisa mas que fingida.

El desayuno fue menos emocionante que la cena. No habia alcohol, podian verse unos a otros y estaban cansados. Recogieron la mesa y salieron al patio.

-?Puedo usar un salon?- pregunto Laura.

-Si, por supuesto. ?Que vas a hacer?

-No estoy acostumbrada a pasar tanto tiempo con mi padre. No lo aguanto. Necesito espacio.

-Entiendo. Escoge el que quieras.

-?Que van a hacer hoy?

-Nada. ?Por?

-Pense que podria ayudar en algo.

-Gracias. No te preocupes. No hay nada que hacer. Descansa.

Cecilia estaba mejor. Hablo con Karin por largo rato y entre las dos prepararon actividades para los ninios. Laura y Melissa prepararon material para la clase. Abner y Rover le enseniaban a Gibran como defenderse con cuchillo y martillo, discutian las tecnicas mas efectivas y practicaron entre ellos. Kano queria hablar con Richard acerca de su hija, lo encontro leyendo en el salon del fonde del segundo piso y prefirio no interrumpirlo. Busco en los demas salones algun libro para el. Lo mas interesante que consiguio fue un libro de historia de sexto grado. En la oficina de la directora, descubrio un libro del que habia oido bastante: Conversaciones con Dios de Neale Donald. Leyo hasta el capitulo nueve.

Karin lo encontro. Entro a la oficina y cerro la puerta. Kano cerro el libro y su corazon se acelero. Queria poseerla; queria comerle la boca. Karin empezo a bailar al ritmo de la musica de su cabeza. Kano sonrio. Se quito la blusa y le presumio su sosten. Kano se maravillo con el encaje. Se acerco a el. El intento tocarla, pero no se lo permitio. Queria ser vista y deseada, algo absurdo, pues nunca habia querido algo con tantas ganas. Lo estaba volviendo loco. Karin le dio la espalda y puso sus manos en la cadera, se meneo de un lado a otro y tras cada campanada bajaba un poco los shorts. Se los quito. Traia una tanga negra que le hacia juego con el sosten. Camino al rededor de Kano. Despues de dos vueltas, jalo una silla y se sentro frente a el. Cruzo las piernas y lo miro. Le sonrio y beso el aire. Abrio las piernas muy despacio y se acaricio los muslos. Cerro los ojos. Se acaricio los senos, dejo caer su cabeza para atras y abrio mas las piernas. Kano se levanto y se hinco ante ella. Era hermosa. Sin duda era la mujer mas bella con la que habia estado, o estaria. Tambien sentia algo por ella. Se calmo un poco y acaricio sus piernas. Le beso las rodillas, los muslos y la entrepierna. Karin se acomodo en la silla y estiro sus piernas. Kano recorrio sus piernas con la lengua. Karin se estremecia. Se concentro en los muslos y despues en la entrepierna. Al cambiar de una a otra, accidentalmente rozaba la tela. Karin solto un timido gemido. La lengua regreso al muslo, Karin empezo a desesperarse. Lo jalo de los cabellos y lo beso. Se monto en el y el la puso de espaldas al suelo. Ella lo abrazo con sus piernas y lo jalo. Se besaron con urgencia. El beso se apaciguo y quedaron en silencio. Kano la miro a los ojos y acaricio su rostro. Se besaron. Karin le levanto le desabrocho los pantalones y se los quito. Le quito la playera y lo sento en la silla. Se sento en el y empezo a moverse. Kano acaricio sus senos y su entrepierna. Karin se volteo y le mordio el cuello.

-Hazme mujer.- le susurro al oido.

Kano la levanto y la empujo. Karin se recargo y puso los codos sobre el escritorio. Kano la abrazo por atras, le beso el cuello y le puso las manos en el vientre. Tomo los cordones de los lados y tiro para abajo.

-!Kano! !Kano!- gritaron varias voces.

-No es cierto.- dijo Kano.

-!Vamos! !De prisa!- dijo Karin. Se vistio, apresuro a Kano y salieron corriendo.

0 comentarios: