SEGUNDA PARTE
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18 de abril 2010 7:13 a.m
-?Hola?- dijo en voz alta. Nadie respondio.
Prendio la luz rapido y la apago. Habia sangre en las paredes y en los sillones. Reviso los cuartos y el banio. En la cocina encontro un cadaver. Fue al banio y trato de vomitar. Solo escupio. Encontro varias mochilas y maletas en uno de los closets. Lleno una mochila con comida y metio las demas en la maleta mas grande. Salio de ahi y regreso a su nueva casa. Se limpio la sangre de las manos y se dio un banio. Creyo que la luz podria llamar la atencion, asi que leyo en el banio, tapando el espacio de la puerta y el suelo con una toalla. Termino el libro, se metio al cuarto, cerro con seguro y durmio. A mitad de la carrera, perdio su fe en Dios. Esa noche recupero un poco de lo perdido. Se habia enfrentado a mas de tres y seguia vivo. Alguna entidad superior lo estaba protegiendo y queria que el protegiera a los de la escuela. Durmio con una sonrisa en el rostro y la sensacion de un abrazo.
Al dia siguiente, decidio salir con luz. No encontro otro libro que le llamara la atencion. Habia sangre fresca y sangre seca. Miro a su alrededor, saco un cigarro y lo fumo sin apartar su mirada de la mancha. “?Donde estan todos? ?Que carajos esta pasando?”. Arrojo su cigarillo cerca de la mancha. Saco el cuchillo y camino.

Habia gente corriendo. Se escuchaban cerca. Preparo el cuchillo y rompio la ventana mas cercana. Nadie salto. Arrojo una cuchara y al no haber respuesta agarro los vidrios mas grandes y se metio. Cerro las cortinas y miro por un pequenio espacio. Un hombre de unos treinta anios encabezaba la carrera. Otros seis le pisaban los talones. No habia manera de distinguir si lo perseguian o todos eran parte de un grupo. Kano se quedo ahi sin hacer nada. Se puso a pensar que haria el si lo persiguieran, a donde ira, y si podria defenderse si lo alcanzaran. Miro su cuchillo y lo guardo. Reviso la casa. En una bolsa de plastico metio un martillo, tres cervezas de lata y dos latas de atun. Escucho gente en la calle. Era una multitud. Por lo que pudo ver, eran peligrosos. Se quedo ahi sentado, sin mover un dedo ni respirar muy fuerte. Estaba muerto de miedo. Si algun curioso lo delatara… Pasaron las horas. Se escuchaban varios, pocos, uno, pero no dejaban de pasar. Despues de las cervezas y las latas de atun, calmo el hambre con pan de caja y sal. Era de madrugada y aun asi habia demasiado movimiento en la calle. Habia lapsos de cinco minutos donde no se oia nada. Queria regresar a la otra casa, pero no se atrevio. Tenia ganas de leer para calmarse un poco. Se metio al banio con una guia turistica de Francia y tapo la luz con una toalla. La hojeo por cinco minutos y apago la luz. Se fue a la cama. Estaba nervioso. Prefirio ir a la cama. La casa pertenecia a una pareja de ancianos, por lo que pudo ver en las fotos. Reviso la habitacion de la pareja y en el closet, hasta arriba, encontro una caja. En algun momento de su vida, el anciano colecciono objetos militares. Habia un cuchillo precioso con todo y funda. Penso que podria darselo a su hermano. Desperto con el amanecer y no escucho nada. Salio casi paralizado. Saqueo la casa de al lado y dejo las cosas en la escuela. En la otra casa encontro dos libros que le interesaron: The Door to December y The Taking de Dean Knootz. Los siguientes salio en la maniana. Pudo esconderse cada que escuchaba gente correr. Encontro partes de cuerpos, ropa manchada y mucha basura. Cada vez habia mas gente en la calle, su labor se hacia mas dificil cada dia. Una maniana no pudo salir a llevarles nada, pero sabia que habia llevado comida de mas. El siguiente dia, estaba decidido a buscar todo el dia y a lleverles comida para mas dias. Aquello no estaba mejorando en lo absoluto. Encontro un edificio con la puerta emparejada y entro. No habia basura ni rastros de lucha en el pasillo. Tal vez tendria suerte y encontraria a alguien normal en alguno de los departamentos. Recorrio el edificio haciendo el menor ruido posible con sus pisadas. Regreso a la entrada y desde ahi pregunto “?Hay alguien?”. Saco el martillo y trato de romper la puerta del primer. No se sintio comodo haciendo ruido. Golpeo con mas fuerza para romperla lo mas rapido posible y una mujer le hablo desde el departamento de a lado.
-Detente, por favor.
-!Perdon! Pense que no habia nade. ?Se encuentra bien?
-?Como entraste?
-Perdon, la puerta estaba abierta. Pense que no habia nadie y…
-!Cierrala rapido! !Cierrala!- dijo molesta la mujer.
-Abrame por favor. Necesito hablar con usted.- dijo Kano.
La mujer no respondio. Antes de tratar de convencerla, fue a cerrar la puerta. Regreso.
-Seniora por favor abrame.
-Avienta el martillo lo mas lejos que puedas.
-No voy a hacerle danio. Perdon por romper la puerta, pense que no habia nadie…
-Avienta el cuchillo.- Kano obedecio- ?Tienes alguna otra arma?
-Si, un cuchillo.- lo mostro al mirojo de la puerta.
-Avientalo tambien.
Kano lo arrojo, se levanto la playera, mostro sus bolsillos y se levanto los pantalones para mostrarle que no escondia nada. La mujer abrio la puerta. Kano entro.
-Disculpeme por favor, pero es que…- lo recibio con una llave de tuercas en la frente.
Kano perdio el equilibrio y en el suelo se cubrio la herida. La mujer lo golpeo nuevamente. El golpe no toco su cabeza sino la mano que cubria la herida. Kano descubrio su cara y agito su mano. Pudo ver el brazo de la mujer en lo alto, preparandose para atacar. Kano la pateo en la rodilla y la empujo. Se trato de levantar, pero el brazo lo amenazaba de nuevo. Se protegio la cara y esta vez el codo recibio el impacto. Con el otro brazo agarro la llave y trato de quitarsela. Aun herido pudo someterla. Se puso encima de ella y la agarro de las muniecas.
-!Ya! !Hey! !Que ya!- le gritaba Kano.
-!No! !Quitate! !No!- gritaba histerica.
-!Calmese seniora! !Tranquila!
Kano sintio que en el forcejeo se habia golpeado la cabeza con el techo. Le dolio mas que la llave de tuercas. El dolor era insoportable. Se cubrio la cabeza. El techo le pateo la espalda y las costillas. Trato de cubrirse y vio a un hombre de barba. Atras venian otros. Lo alejo con la pierna. Otros dos hombres se apresuraron y patearon a Kano hasta que ya no pudo defenderse. Todo su cuerpo le dolia. Uno se tiro al suelo y le hizo una llave al cuello. No podia respirar. Con la poca energia que le quedaba logro librarse del hombre. Fue embestido nuevamente. Dejo de cubrirse. Sintio algo en sus manos y luego en las piernas. Lo arrastraron del cabello y de la playera al interior de la casa. Le vendaron los ojos, le taparon la boca y lo amarraron a una silla. Los oyo discutir. Dejo de oirlos. Ya no habia nadie cerca de el pero todavia sentia los golpes. Le dolia el cuerpo como si le hubieran untado menta acida. Trato de toser y al no poder sacar el aire casi se ahoga. El dolor cambio. Ya no ardia, ahora lo martillaba. La adrenalina bajo, estaba exhausto. De pronto, un meteorito en su nariz, y otro. Oyo gritos. Queria cubrirse la cara. Queria gritar. Los gritos se alejaron y el se quedo ahi. Entendio lo que habia pasado. Las lagrimas salieron de sus ojos. Perdio la nocion del tiempo. Trato de aguantar la orina otro poco. La dejo salir. Pasaron horas. Le dio frio, sobre todo en las piernas. Moria de sed. Tenia la espalda y las nalgas entumecidas. Se embriago de dolor e impotencia hasta perder la conciencia.

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