capitulo 11

sábado, 15 de mayo de 2010 ·

11

 

Tangya metio las mochilas al cuarto. Rover buscaba a su hermano. Se dio por vencido y se metio. Abrio las mochilas y saco la comida. Le pidieron que comiera, pero se rehuso. Pensaba que si la gente no se iba, no podria salir. Trataron de animarlo. El no podia pensar en otra cosa: habia sido su culpa. Aunque Kano no corria tan rapido como el, sabia que tenia la condicion fisica necesaria para huir y ponerse a salvo. Tambien podria defenderse, si fuera necesario. Esperaron a que la multitud se disperara par air en busca de Kano. Revisaron cada veinte minutos y luego cada media hora. Parecia que habian llegado mas. El sol empezaba a ocultarse.

 

15 de abril 2010 4:39 p.m

 

Kano corria como hacia anios no corria. El cuchillo en su bolsillo trasero le estorbaba, asi que lo saco. Despues de unos segundos volteo. Los habia dejado atras. Doblo a la izquierda y en la primera esquina doblo a la derecha. Se recargo en la pared y recupero el aliento. Toco la puerta. Oyo ruido en el interior. Golpearon la puerta. “Eeeeee…. Aaaaa…” y un grito de rabia. Se alejo de la puerta. Corrio al edificio de la esquina y toco todos los timbres. Nadie respondio. Trato de forzar la puerta. Corrio un par de cuadras mas y se acerco a una casa. Se puso la toalla en el codo y rompio la ventana. Iba a abrir la cortina. Se detuvo. Busco algo que aventar; no encontro nada. Saco sus llaves y las avento al interior. No hubo reaccion alguna. Se metio. En la sala no habia nade. Llevaba el cuchillo en la mano derecho, atento, por si aparecia alguno. Reviso el banio, los cuartos y la cocina. Puso el cuchillo al lado del refrigerador y saco jugo y una pizza congelada. Comio hasta que se lleno y dejo un pedazo. Prendio el televisor y bajo todo el volumen. Abrio la boca y toco la pantalla. Se tiro al suelo. Miro su cuchillo y apago el televisor. Tomo una bolsa de plastico y metio algunas cosas de la alacena y del refrigerador. Agarro una silla del comedor y salio de la casa. Camino con la silla en la mano izquierda y con el cuchillo en la derecha. Se dirigio a la escuela.

Creyo que la multitud se habia esparcido. Al acercarse vio que la gente seguia ahi. Penso que podria acercarse discretamente y acercarse lo suficiente para llegar al muro. Talvez la falta de luz lo cubriria y podria regresar a la escuela. Camino despacio, mirando hacia el frente. Paso al lado de tres personas que no notaron su presencia. Al acercarse, el grupo era mas numeroso. Noto que al pasar cerca, dos personas se pusieron de pie. Se puso nervioso. Todavia no estaba cerca del muro. Tres metros delante de el, un hombre gordo y calvo, de barba larga, le grito y le grunio. Se echo a correr. Mas personas gritaron y se dirigieron hacia el. El muro estaba cerca. Coloco la silla y subio de un brinco. El gordo lo jalo y Kano cayo. La multitud estaba a unos pasos de caerle encima. Sin dudarlo, le enterro el cuchillo en el abdomen. El gordo no se quejo; parecio no haberlo sentido. Saco el cuchillo y lo hundio en el pecho. El gordo extendio sus brazos y lo sujeto con fuerza. La multitud lo rodeaba. La silla era un salvavidas en una tormenta en mar abierto. Tenia una y solo una oportundiad para subir. Saco el cuchillo y se lo enterro en el ojo. El gordo se tambaleo y cayo. Kano brinco a la silla y de la silla a la reja. Subio el pie izquierdo, pero su pie derecho estaba atorado. Dos mujeres lo sujetaban con fuerza. El temor se evaporo. Se controlo. Sabia que si soltaba la reja lo destrozarian. Se concentro. Enfoco su mente y su fuerza en la reja, en no soltarse. Una de las mujeres mordio su tenis y puso menos fuerza en sujetarlo. El jalo y se le salio el tenis. Levanto ambos pies y trepo. Se brinco la reja. Toco la puerta del patio y vio una cabeza asomarse timidamente en la azotea. Despues de un minuto, la puerta del patio se abrio.

Lo abrazaron. Su hermano no queria soltarlo. Kano lo empujo y le dijo que todo estaba bien. Karin le pregunto por su otro tenis. Tangya le pregunto si estaba herido. El les dijo que no se preocuparan y que seria major subir a la azotea. Trataron de contar a la gente que rodeaba la escuela. Contaron treinta y supusieron que habia mas al lado del muro.

Las mujeres se metieron al cuarto y los hermanos se quedaron afuera.

-Perdon… fue mi culpa. Si yo hubiera…-trato de explicar Rover.

-No. Fue demasiado arriesgado pensar que podriamos esquivarlos sin ningun problema. No es tu culpa. No te preocupes. Estoy bien. No me paso nada.

-Perdon…- y lo abrazo. Kano le dio una palmada en la espalda y le dio un beso en la mejilla. Era la primera vez que besaba a su hermano.

-Mate un hombre alla abajo.

-?Que?

-No me soltaba y los demas se acercaban.

-Oh… fue en defensa propia… era lo correcto…

-Si, lo se. Pero lo extranio es que no parecia sentir dolor. Le enterre el cuchillo dos veces y no lo noto. No se detuvo y no hizo ningun gesto de dolor. No hizo nada. Me seguia atacando.

-?No sintio el cuchillo?

-No, no lo sintio. El policia tampoco se detuvo cuando le enterraste el cuchillo en el cuello. Tenia la misma fuerza. No sintio nada. El hombre que mate, no se murio; se apago.

-?Como que se apago?

-Si, le hundi el cuchillo en el ojo y se apago. Como si fuera una maquina y le hubieran cortado la corriente.

-?Como estas?

-Estoy bien. Cuando mate al policia me senti muy mal. Nunca me habia sentido tan mal en mi vida.

-Lo se, te vi.

-Si. Pero al matar a este otro, no me senti mal. Senti que no era un hombre eso que tenia en frente. Los demas son iguales… no piensan. No hablan… no sienten…

-?Que esta pasando?

-No se, pero la cosa esta peor.

-?Que mas puede estar pasando?

-?Te acuerdas del programa que vimos ayer?

-Si.

-Me meti a una casa y prendi la tele.

-?Y que viste?

-Lo que pasaba en Espania no se compara con lo que esta pasando en Paris.

-?En Paris?- pregunto Rover aterrorizado.

-Podemos olvidarnos de la policia. Estamos solos.

-?Que esta pasando en Paris?- pregunto Karin desde atras.

No se dieron cuenta que Karin estaba escuchando. Ninguno de los dos le respondio. Karin volvio a preguntar y camino hacia ellos.

-Paris… Paris ya no es la ciudad que conocemos.

-?A que te refieres?- pregunto aterrorizada.

-Paris… Madrid… Europa… ya no… la policia…-trataba de explicar Kano.

-!Que! !No te entiendo!

-Lo que pasa aqui en Marsella no es nada comparado con lo que esta pasando en las grandes ciudades. Suponen que ha muerto la mitad de la poblacion.

-?Por que dices eso?- le pregunto Karin.

-Cuando estaba alla solo, me meti a una casa. Prendi la tele y en todos los canales pasaban el mismo programa. Un noticiero con la leyenda “REPORTE URGENTE” en letras rojas. Imagenes de las ciudades principales en guerra. Policias huyendo. La calle baniada de cadaveres…

-Ay dios…- dijo Karin.

-Estamos solos.- le dijo Kano y la abrazo. Karin lloro en su hombro como una ninia.

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