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No podia pensar en otra cosa. Le habia quitado la vida a un hombre. No se consideraba perfecto, pero presumia de vigilar su moral noche y dia. Habia matado a un hombre, no habia nada mas que decir. En sus peores pesadillas huia de la policia a causa de un robo o un malentendido. Sus suenios mas negros se volvian realidad, sumando un cero a la cantidad de anios que tenia previsto. En su debraye, alcanzo a ver a tres mujeres inconosolables y a su hermano mal herido. No tenia la capacidad de ayudar a nadie; sin embargo, se otorgo el papel de salvador.
-?Estan bien?- le pregunto a las mujeres.
-!No! !No estamos bien!- respondio furiosa la oficinista- !Nada esta bien!
-?Que hacemos aqui?- pregunto asustada la deportista.
-!Tenemos que llamar a la policia!- dijo frustrada la oficinista.
El no supo que responder. Trato de decir algo inteligente y no lo consiguio. Busco alguna explicacion que calmara sus ansias; no la encontro. Se encogio de hombros y sonrio. Era su respuesta natural ante un estimulo que lo sobrepasaba: la risa. Al verlo sonreir, las tres descargaron sus miedos y su impotencia sobre el con preguntas y reclamos. Acepto su ignorancia y se perdio en el silencio. Despues de un rato, saco sus cigarros y fumo sin detenerse.
-Tenemos que hacer guardias- dijo el de los cigarros.
Rover ignoro la sugerencia y se revolco en su malestar. Las tres mujeres se miraron una a la otra. Ninguna se movia bien bajo presion. El les dijo que seria el primero y que cuando ya no aguantara mas el suenio, despertaria al siguiente.
-!No me voy a quedar aqui!- advirtio la oficinista –!En mi casa me esperan desde hace horas! !Tengo que hablar por telefono! !Nadie sabe nada de mi!
-A ver, espera. Tenemos que informarle a la policia lo que esta sucediendo- le aconsejo la deportista. El se solto una carcajada y se recargo en la pared.
-?La policia? !Nos ataco un policia!- dijo el. –De cualquier forma, no podemos salir. Afuera es demasiado peligroso. Hagamos guardias, nos dormimos un rato, y cuando salga el sol salimos y vemos que pasa…
Se reusaron por un rato, pero no les quedo otra opcion mas que aceptar quedarse ahi por unas horas. Ninguna de ellas saldria sola, y aunque ellos las acompaniaran, no se hubieran atrevido a salir. Solamente necesitaban discutir y descargar su sentir sobre alguien.
-Yo puedo quedarme despierta, pero no pienso caminar por ahi. Me quedo despierta, pero aqui- dijo la deportista. El se rio y se levanto. Juntaron cajas vacias, las desdoblaron y se acomodaron para dormir. No estaban acostumbrados a dormir en un lugar sucio, ni con frio. No durmieron; dormitaron y concentraron su desvelo en lo que los obligaba a esconderse ahi.
15 de abril 2010 7:26 a.m
Un rayo de luz la desperto. Trato de volver a dormir. De pronto, recordo que tenia que hacer guardia. Penso que alguien mas habia cubierto su turno. Desperto a los tres. Ninguno se habia despertado en la noche y su protector no estaba.
-Hay que salir a buscarlo- dijo la deportista.
-Pero, es peligroso…- dijo timidamente la oficinista.
-!Tenemos que salir!- insistia ella. –De cualquier forma, !tenemos que salir! !Salgamos a buscarlo!
No se ponian deacuerdo. De pronto, lo vieron del otro lado de la reja. Se brinco y al entrar saco unas bebidas de su mochila y se metio algo a la boca. Puso las bebidas en el suelo y les hizo una senia. Las tres bebieron hasta ver el fondo de las botellas.
-Eres un estupido- se atrevio a decir la deportista. El la ignoro y abrio otra botella.
-?Me das uno de esos que comes?- le pidio la deportista.
Extendio su mano y le dio los chocolates que le quedaban.
-?Donde encontraste las botellas?- Pregunto la oficinista.
-?Por que no me despertaste?- Pregunto la deportista.
-?Por que nos dejaste?- Pregunto la oficinista.
-Trate de despertarte, pero estabas roncando. No pude despertarte. Los demas se veian igual de cansados. Decidi hacer guardia toda la noche. Fui a dar una vuelta y encontre una maquina de bebidas a la vuelta. Compre todo lo que pude y regrese. Estaba recargado en la puerta y los oi discutir.
-Me hubieras despertado.- dijo Rover.
-Tu eras el que mas roncaba. Y no tenia suenio. Vamonos- dijo el apagando su cigarro, y empezo a caminar. Brinco la reja y siguio su camino. No querian brincarse, pero el las convencio de que debian salir de ahi. Caminaron tres calles en paralelo a la avenida. El les ordeno que no hablaran ni hicieran ruido.
-?A donde vamos?- pregunto la oficinista
-La bodega no es tan segura- respondio el.
-?Vaciaste la maquina?- pregunto ella.
El se detuvo. Volteo a verla y dijo “que pregunta…”. Saco dos billetes de su cartera y le dijo que no habian mas bebidas en esa maquina. Siguieron caminando.
-?Como te llamas?- le pregunto ella.
-Me llamo Kano, ? y tu?
-Karin- respondio. –La verdad es que…
-!Shhh!- dijo la otra- Hay alguien ahi…f
-Entren en silencio- dijo Kano en voz baja. Se metieron al jardin de una casa y se escondieron detras de los arbustos.
Al no oir nada en cinco minutos, empezaron a hablar.
-!Que carajos esta sucediendo!- pregunto la que no habia hablado hasta ese momento. Todos la miraron sorprendidos. De inmediato, la oficinista se disculpo por el golpe que las cachetadas que le habia dado. La joven no parecia recordarlo.
-Regresemos a la bodega- dijo Kano.
Salieron con cuidado y caminaron en silencio. Aumentaron la velocidad paulatinamente hasta que corrieron como si los estuvieran persiguiendo. Brincaron la reja y antes de abrir la puerta, Kano les ordeno que retrocedieran. Abrio la puerta muy despacio y dio un paso para atras. Nada. Se acerco por el lado derecho y luego por el izquierdo. Entro cauteloso y despues de un minuto salio. “Entren”.
Se sentaron y recobraron el aliento.
-?Que vamos a hacer?- pregunto la oficinista.
-No se- respondio Kano.
Se quedaron unos minutos sin hablar.
-?Como te llamas?- le pregunto Karin.
-Tangya- respondio ella.
-?Ella esta bien?- pregunto Tangya.
-No. No esta bien. Yo tampoco. Nada esta bien.- respondio Karin.
-?Es tu hermana? pregunto Kano.
-No. No la conozco.- respondio Karin.
-?Quien es?- pregunto Tangya.
-No la conozco. Ni siquiera se su nombre.- respondio Karin.
-Entonces, ?Que haces con ella? ?Por que la estas cuidando?- pregunto Rover. Karin la miro y sonrio. Se acerco a ella y la abrazo.
-No sabes por lo que ha pasado- respondio. Antes de que terminara la siguiente pregunta, fue interrumpido por un ruido afuera. Todos se asomaron por la ventana y vieron una persona que jalaba la reja.
-!Oh por dios!- grito Karin- !Mira su cara!
Lo que quedaba de su rostro tenia una expression neutral. La piel que cubria sus dientes no estaba; se podia ver el interior de su boca. La mayor parte de la piel que cubria el lado izquierdo de su rostro habia sido arrancada. Tenia el ojo izquierdo al descubierto; sin parpado.
-!No!- grito Tangya, pero Karin ya estaba afuera. Kano la siguio de cerca. Los demas se quedaron adentro, pegados a la ventana. Karin trato de hablar pero las palabras no salieron. Toda su atencion se centro en entender lo que veia, en encontrarle la forma a aquello que alguna vez habia sido una cara.
-Ven- le dijo Kano- regresemos. Retrocedieron sin quitarle los ojos de encima. El hombre sin rostro seguia jalando la reja.
Jalo la reja con mas insistencia. En unos momentos habia otro hombre de traje a su lado. Los dos jalaban la reja. Llego un tercero. Trataron de comprender lo que sucedia.
-?Cuando fue la ultima vez que usaron un telefono?- pregunto Kano.
-En la oficina, antes de salir.- respondio Tangya.
-?No sirven los telefonos?- pregunto Karin angustiada.
-No se- respondio Kano.
-Entonces, ?Buscamos un telefono?- pregunto Tangya. La mujer mas joven levanto su cabeza y los miro.
-?Quien me acompania?- pregunto Kano.
-Vamos todos- dijo Karin. –No debemos separarnos.
Se levantaron y se acercaron a la puerta.
-“No”- dijo la mujer mas joven. Se detuvieron y la miraron.
-?No que?- pregunto Kano.
-No.. el telefono… no…-
-?Cual telefono corazon?- pregunto Karin.
-Yo trate de hablar por dos horas y sonaba ocupado. Marque varios numeros, pero todos sonaban ocupados. Trate de hablarle a mis tios, pero no pude. Despues a mis amigos y despues numeros al azar. Todos ocupados.
-Entonces si sirven- dijo Rover- Si se oia ocupado es que si sirven.
-Tal vez- dijo Kano.- ?Cuantos numeros marcaste y cuantas veces?
-No me separe del telefono por media hora.
-No podemos asegurarnos de que sirven o no sirven.- dijo Kano- ?Salimos o nos quedamos aqui?
La gente de afuera no soltaba la reja. Desde adentro los miraban con asco, admiracion y temor.

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