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Tangya intento agarrar a Karin. Kano jalo a Karin y la avento hacia la puerta.
-!Tangya!- grito Rover.
Rover estaba en la puerta de la oficina de la directora, Tangya al centro de la habitacion, y Kano y Karin cerca de la salida. Cuando Rover le grito, Tangya volteo a verlo e hizo el mismo ruido antes. Se levanto sin quitarle los ojos de encima. Kano y Tangya se acercaron a Tangya.
-!CORRAN!- les grito Rover.
Ambos salieron disparados.
-!Tu hermano!
-!Esta bien! !Dejalo! !No te detengas! !Sigue corriendo!
El pasillo. Las escaleras. Tercer piso. Cuarto piso. Azotea. Kano cerro la puerta y se quedo esperando.
-!Abre la puerta! !No va a poder entrar!
-!Metete al cuarto y no salgas! !No abran la puerta!
Karin obedecio y fue al cuarto.
-!Melissa! !Abreme! !Abreme!
Melissa no abria. Karin grito mas fuerte. Estaba desesperada. Habia visto una fiera apoderarse de Tangya. Comprendio que le sucedia lo mismo que a la demas gente. Kano le pidio que se calmara. Le dijo que nadie podria cruzar la puerta a menos que la abrieran desde la azotea. Melissa abrio la puerta y Karin se metio de prisa. Desde adentro se asomaron. Kano les pidio que cerraran la puerta y que no abrieran. Kano pego la oreja a la puerta. Espero un minuto. Abrio la puerta y miro las escaleras. Cerro la puerta.
-Karin, pasame el cuchillo.
-No esta… no esta aqui.
-Abreme.
Karin abrio la puerta. Kano busco abajo de la cama y lo encontro. Los ninios no entendian lo que pasaba. Melissa estaba bien, Karin estaba histerica.
-!Que le pasa! !Por que! !Por que!- y abrazo a los ninios.
-Calmate por favor.- le dijo Kano.
-!Se volvio loca! !Va a subir! !VA A SUBIR!
Melissa la separo de los ninios y le dio una bofetada.
-!Ya! !BASTA!- le grito enfadada.
Serena empezo a llorar y su hermano se metio en el mueble de la television. Karin se mojo la cara y respiro profundo. Kano salio y espero a que le gritara desde el patio o a que tocara la puerta. Estaba seguro de que podia escapar de Tangya, si no la habia matado a golpes ya. No habia seniales de su hermano. Se acerco al borde y miro pecho tierra. “Rover” grito Kano. Espero diez minutos. Trato de conservar la calma, pero diez minutos eran demasiado. Abrio la puerta y salio. Bajo tres escalones y se detuvo. Miro la puerta. Penso en los ninios y en Karin. Se regreso y la cerro. Bajo un piso y escucho a alguno de los dos correr. Con la izquierda toco el barandal y con la derecha apreto el cuchillo.
16 de abril 2010 9:58 a.m
Rover estaba acorralado. De un vistazo cubrio la habitacion. Nada le era util. Kano y Karin salieron, Tangya detras de ellos. A su derecha, un reconocimiento enmarcado. Lo jalo y se lo avento a Tangya. Ella sintio un golpe en la espalda y se detuvo. Adentro todavia quedaba uno. Ya lo tenia atrapado; a los otros dos tenia que alcanzarlos. Lo miro a los ojos. Lo estudio de pies a cabeza, sin dejar de verlo a los ojos. El la estudiaba a ella. El dio un paso hacia atras, ella uno hacia adelante. Dio un giro y corrio a la oficina de la directora. Empujo la puerta para cerrarla. Casi cierra; un antebrazo lo impedia. Midieron sus fuerzas con la puerta. Ella estaba ganando. En un ultimo esfuerzo por conservar su espacio, empujo con las cuatro extremidades en un angulo de cuarenta y cinco grados, y enseguida se hizo para atras. Su propio impulso la tiro al suelo, cayo boca abajo. Trato de levantarse pero no pudo. Su espalda le pesaba. Parecia que algo la detenia. El la detenia. Rover le hizo una llave al cuello para ahorcarla. Ella pataleaba y trataba de alzarse. Cualquier otro estaria tratando de safarse del candado, pero a esta parecia no incomodarle. Parecia que no se estuviera ahogando porque seguia luchando. Talvez no la estaba apretando con la fuerza suficiente. Apreto. Sus manos se pusieron rojas y temblaba por la tension. A ella no le afectaba en absoluto. Se dio cuenta que no daniaba la traquea, aun asi era mejor no soltarla. Ella no podia levantarse ni golpearlo. Se quedaron en la misma posicion por un rato. El se cansaba, ella no. Los segundos se pintaron de minutos, y los minutos de horas. Ya no aguantaba mas. Tenia que guardar la poca adrenalina que le quedaba para correr; pelear de frente seria demasiado arriesgado. “Uno… dos… !tres…!” No la solto. ?Que tal si no pudiera levantarse lo suficientemente rapido? ?Que tal si no tuviera la estamina requerida para sus piernas? Aquella mujer era un toro. Si no la soltaba el, se soltaria ella sola. Solto el cuello y puso sus manos en la espalda. Despego con las manos y con los pies. Corrio a las escaleras. La oyo correr atras de el. Subio al primer piso y se metio por la ventana. Se agacho y se recargo en la pared. La escucho pasar sin detenerse. Estaba agotado. Sintio que se iba a desmayar. Tangya paso de regreso. Se detuvo en frente de la ventana “Jjjj…jjj…”. La tenia justo encima. Tan solo tenia que estirarse un poco y tomarlo. No opondria mucha resistencia, no intentaria huir. No intentaria defenderse. Se dio por vencido, pero partiria conforme; habia salvado a su hermano y a otra persona.
“Rover” ?Habia escuchado su nombre? Era la voz de su hermano que lo llamaba, o era solo una voz en su cabeza. La bestia reacciono. Se alejo de la ventana. Rover suspiro y trato de ponerse de pie. Se levanto despacio, todavia no recuperaba el aliento.
Kano bajo las escaleras sin hacer ruido. Oyo a alguno de los dos correr de un lado a otro. Seria la mujer, su hermano habria subido. No sabia si debia bajar o regresar. Miro el cuchillo y decidio seguir bajando. En el segundo piso se detuvo. Dio la vuelta y miro al patio. Saco su cartera y la avento. Enseguida vio a la mujer correr por la cartera. La mujer se avento por la cartera y la mordio. La solto y miro para arriba. Kano se agacho.
-!Abreme! !ABREMEEEEEEE!- grito Rover desde las escaleras.
Kano se levanto y vio a la mujer. La mujer lo vio a el. Escucho a su hermano subir corriendo. La mujer corrio hacia las escaleras.
-!Karin! !La puerta! !KARIN!- grito Kano mientras corria. Vio a Rover subir. La mujer gritaba y corria. Por el sonido de sus pasos advirtieron que corria mas rapido que ellos. Faltaba poco, un piso mas. Vieron la puerta cerrada.
-!Karin!- grito uno.
-!KARIN!- grito el otro. La puerta no se movio. Ambos golpeaban y empujaban desesperados.
Se oia muy cerca. Aparecio. Al verlos se detuvo, “Jjj… !JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ!”. Abrio la boca, estiro los brazos y subio corriendo. Se separaron un poco. La bestia agarro a Rover y acerco su cabeza a su cuello. Rover la agarro a ella de la barbilla y del hombro. Kano dirigio el cuchillo hacia la cabeza. Sintio el contacto, pero el cuchillo no penetro. Le abrio desde donde empieza el ojo hasta donde termina la mejilla. Aterrizo en el cuello. Ella doblo su cuello hacia su hombro y empujo con menos fuerza. Al sentir la ventaja, Rover estiro sus brazos, puso su pie en la boca del estomago y empujo. La fiera volo medio piso y choco con el suelo. Freno el impacto con la nuca. Seguro no podria levantarse. El cuerpo yacia en las escaleras y la cabeza en el descanso, mirando al cielo.
-?Estas bien?- le pregunto Kano.
-Si, ?tu estas bien?
-Si.
-Pense que…- un rugido lo interrumpio
Miraron al descanso y la cabeza estaba enderezada, mirandolos.
-!HIJA DE PUTA!- grito Rover.
El cuerpo se movio, la cabeza no. Parecian ser dos entidades unidas por el cuello. El cuerpo se levanto, los ojos fijos en los hermanos. Kano agarro a Rover del hombro. Rover volteo a verlo y lo agarro de la cintura. Subio un escalon y estiro los brazos. Los dos se pegaron a la puerta. Subio un escalon y luego otro. Prepararon sus punios. Subio el penultimo paso y… la puerta se abrio. Ambos cayeron de espalda, y la bestia cara a cara con Karin.
-!AAAAAAAAAAAA!- grito Karin al ver a Tangya deforme y torturada.
-!Cierrala! !CIERRALAAA!- le gritaron ellos.
Karin se hizo para atras sin dejar de griar. Tangya estaba casi afuera. Le cambio la expresion del rostro, una sonrisa quebrada. La puerta se movio. La puerta queria cerrarse pero Tangya lo impedia.
-!Ayudenme! !Ayudenme!-grito Melissa.
Rover se impulso con las manos y empujo con un pie. Kano se levanto de un salto y se estrello en la puerta. La puerta se azoto. El tamborazo retumo en el pecho de todos. Adentro se oyo el cuerpo rodar por las escaleras. Un silencio. Pasos veloces y golpes desquiciados. La puerta no cedio.

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