capitulo 24

domingo, 16 de mayo de 2010 ·

24

27 de abril 2010 10:48 a.m

 

Rover encontro una gran marca donde habia dejado el cuerpo de la seniora. Alguien se la habia llevado, y la habia descuartizado antes de retirarla de ahi. Cerca de ahi, vioa a dos personas que se comportaban como perros. Espero a que se alejaran y corrio.

Busco por el rumbo donde habian andado juntos la semana anterior. Se metio a una casa, reviso que no hubiera nadie, y agarro comida enlatada y todas las botellas de alcohol que encontro. Desde la casa podia escuchar a varias personas corriendo en la calle. Espero a que no se oyera nadie cerca y regreso. En la escuela se topo con el cuerpo gateante de un ninio de menos de ocho anios. Sintio lastima por el pequenio. No parecia estar sufriendo. El ninio no noto su presencia. Trepo la reja.

-?Tan rapido? ?Por que no buscaste mas tiempo?- le reclamo Karin.

-Hay gente. No podia arriesgarme. Miren lo que traje.

-Melissa se queda con los ninios. Salgamos tu y yo a buscarlo.

-No Karin. Confia en el.- Rover suspiro y subio al cuarto.

 

27 de abril 2010 11:08 p.m

 

Le destaparon la boca. Humedecio sus labios con la lengua. Tardo unos segundos en despertar.

-?Quien eres?- pregunto una voz de hombre.

-Kano… Kano. Me llamo Kano…

-?Donde estan tus amigos?

-No tengo amigos. Estoy solo.

La voz le dio una bofetada.

-!Contesta!

-No me lastimes mas por favor. Te digo lo que quieras, hago lo que quieras, pero ya no me golpees.

-Si no me dices donde estan, te voy a quebrar los dedos.

Le puso algo frio en el cachete. Kano adivino que era su martillo.

-Yo vivo solo. Desde hace una semana vi a la gente enloquecer y me encerre. Solo salgo para buscar comida. La puerta estaba abierta y me meti, eso es todo.

-!No! Dejalo.- Dijo una voz femenina.

-Te dije que iba a decir que no sabia nada.

-Quitale la venda de los ojos.

Kano vio borroso. Distinguio tres siluetas.

-Mirame a los ojos.- le ordeno la voz femenina. No podia enfocarla.

-?Es el?

-No se. No estoy segura.

El hombre le dio dos golpes a Kano con la mano abierta.

-!Despierta!- le ordeno.

-Le echaron agua en la cara y lo abofetearon. Guardaron silencio hasta que regreso en si.

-?Que quieren de mi?- les pregunto Kano. La mujer se puso frente a el y se inclino.

-Mirame a los ojos.- le dijo con voz firme.

Kano la vio y no dijo nada. La vio con odio y respeto.

-?Y bien?- pregunto el hombre de bigote.

-Creo que no es.- respondio ella.

-De todas maneras es peligroso, ya ves que traia el martillo. Ve la puerta como la dejo.- dijo un hombre de baja estatura y una gran barriga al entrar al cuarto.

-Abner tiene razon hija.- dijo el del bigote.

-No. No lo maten.- dijo la mujer.

Kano se estremecio. No le cabia la menor duda de que aquellos dos lo colgarian. Hablaban como si el no estuviera. Sintio mas miedo que cuando estaba en la calle.

-No podemos dejarlo que se vaya Laura. Al rato regresa y para que quieres. Tu vete alla arriba y aqui no paso nada.- dijo el hombre viendo a Kano a los ojos.

-Subete Laura.- dijo el hombre de bigote.

El gordo convencio al del bigote, que parecia ser el papa de Laura. Laura no sabia que hacer y no se pondria en contra de aquellos dos por un desconocido. Laura se volteo y se dirigio a la puerta.

-Laura, no es tu culpa. Dios te bendiga.- le dijo Kano.

Laura lo miro y se quedo parada. El hombre de bigote la jalo del brazo y la obligaba a salir, pero ella se mantuvo firme.

-Espera…- dijo ella.

-Laura…- respondio el hombre de bigote.

-No. !No!- grito ella y se solto de un movimiento brusco.

El hombre de bigote suspiro. Se sonrojo un poco.

-Mira Richard, lo que pasa es que…- dijo Abner.

-!No!- grito Laura. Salganse los dos. Dejenme hablar con el. Esperenme en la sala.

Abner y Richard la miraron, el primero molesto y el segundo desconcertado. Salieron. Laura miro a Kano fijamente.

-Papa, traeme un vaso con agua por favor.

El senior le llevo el vaso y salio del cuarto. Laura ayudo a Kano a beber. Salio del cuarto y cerro la puerta. Hablo con los dos de afuera y despues de unos minutos regreso con una toalla y una olla con agua. Limpio la sangre del rostro de Kano.

-Gracias.- dijo Kano.

-Si.- respondio Laura.

-Disculpa que huela asi.

-Oh, es cierto.

Laura fue por el trapeador y lleno la cubeta de agua. Lavo el suelo.

-Perdoname, no pude aguantarme mas.

-Si

-?Que me van a hacer?- pregunto Kano en voz baja.

-No se. Estamos pensando.

-Disculpa que te haya asustado. Perdon por la puerta. Perdon por haberte jalado, pero tu me pegaste. Solo queria que te calmaras, yo no te iba a pegar.

-?Quieres usar el banio?- le pregunto ella.

-No. Ahora no.

-?En cuanto tiempo lo vas a usar?

-No se. No por ahora.

-Si quieres usar el banio, nos avisas por favor.

Laura salio y dejo la puerta abierta. Abner se despidio de ellos y les pregnto si estarian bien. Richard le aseguro que no habria de que preocuparse. Laura y Richard se durmieron y Kano se quedo en el estudio, viendo las sombras de los libros que se burlaban de el.

A la maniana siguiente, Laura lo desperto. Le dio agua y pan con mermelada en la boca.

-Ahora si tengo que usar el banio, perdon.- dijo Kano al terminar de desayunar.

-Papa, que quiere ir al banio.

Richard puso la silla en un tapete y lo jalo hasta el banio. Con muchos esfuerzos, logro meterlo al banio, no podia meterlo a la regadera.

-Disculpeme, si me suelta los brazos y me permite ponerme de pie, sera mas facil.

-He he he, eso quisieras ?verdad?

-Mire, no voy a tratar de soltarme. Tengo los pies amarrados. Estoy muy golpeado y entumido por estar sentado tantas horas. Me encantaria regresarle la golpiza, pero me es imposible. Si me levanto y usted me empuja un poco, caere en seco.

Richard lo miro. Fue por unas tijeras y regreso. Corto la cinta adhesiva de la espalda y de sus manos. Kano quedo parcialmente libre. Trato de moverse, pero no pudo. Se quejo tras cada movimiento. Empezo a llorar.

-?Que te pasa?- pregunto Rover sorpendido y riendose.

-No me puedo mover. Me duele todo.- respondo Kano entre chillidos.

-Eso te pasa por meterte a donde no debes.

-Si. Perdon. Yo hubiera hecho lo mismo. No lo culpo.

Ante tal respuesta, se sorprendio aun mas. Dejo de reirse y le dio el tiempo necesario para ponerse de pie. Richard tomo la cinta adhesiva y comenzo a amarrar a Kano.

-Disculpe, podria amarrarme al suelo; me duele mucho la espalda. No puedo regresar a la silla.- Richard lo miro desconcertado.

-No, no puedo.- respondio Richard.

-Por favor. Asegurese de que no pueda zafarme, pero dejeme en el suelo.

-Bueno, esta bien. Dejame te amarro las manos nada mas.

Lo amarro y lo llevo a la sala. No encontro donde amarrarlo. Lo acosto en el suelo y le amarro las manos al comedor.

-Richard, asi si me puedo zafar.- confeso Kano.

Richard lo miro atonito. Busco en toda la casa y regreso a la sala.

-Te vas a tener que quedar en la silla.- le dijo Richard.

-?Cuanto tiempo me van a tener aqui?- pregunto Kano.

-Ha…- fue todo lo que pudo decir Richard.

-?Me vas a alimentar tambien? Oye, !que generoso! Con lo dificil que ha sido conseguir comida esta semana.

Richard se mostraba nervioso. Laura se acerco y le puso una mano en la espalda.

-Papa…

-Yo se que hacer. Vete a tu cuarto por favor.- contesto Richard.

-?Ah si? ?De verdad? Como estan las cosas, te queda una de dos: o me matas, o me dejas salir. Dejemonos de joder.- advirtio Kano.

Tocaron a la puerta. Richard abrio.

-No se puede salir.- informo Abner.

-?De plano?- pregunto Richard.

-Imposible. Ni aunque salieramos todos

-Nos esperamos un rato.- propuso Laura.

-Cuando hay menos gente es antes de que salga el sol. Llevo una semana saliendo a la misma hora.- dijo Kano.

Lo miraron confundidos. Acordaron salir en un par de horas.

La cita llego. Se prepararon para salir.

-?Que hora es?- le pregunto Kano a Laura.

-Las cinco. ?Por?

-Diles que no salgan. Mejor en la noche. Yo se lo que te digo.

Laura le dijo a su padre lo que Kano le habia dicho. Richard se acerco a Kano.

-?Y tu que sabes?

-He salido toda la semana.- respondio Kano.

-Vamonos pues.- dijo Abner desde atras.

-Mejor nos esperamos hasta maniana.- dijo Richard.

-No. Arriba ya no hay nada.- insistio Abner.

-Aqui todavia hay varias cosas,- dijo Laura- llevate lo que quieras.

Abner se fue molesto. Se quedaron en la sala y Kano en la silla en el estudio. Tres horas mas tarde, tocaron la puerta.

-Abner no regresa- dijo una seniora.

-?Salio?- pregunto Richard sorprendido.

-Dijo que no se tardaba, pero ya van dos horas.

-Voy a buscarlo.- dijo Richard.

-Gracias, muchas gracias Richard.- le dijo la seniora.

Se preparo para salir y Kano le grito que se detuviera.

-No lo vas a encontrar. Dale tiempo. Esperalo en la puerta, pero no salgas.

-?Por que?- pregunto Richard.

-Se sabe cuidar solo. Dale tiempo. Si no llega en otras dos horas, salte si quieres.

Richard obedecio. Laura se quedo en su cuarto y Richard estaba en la puerta, esperandolo. Despues de una hora se escucho un alboroto afuera. Laura salio y regreso corriendo.

-!Estan en la puerta! !Que hago! !Dime que hago!

-?Quien esta en la puerta?

-!Mi papa y Abner tratando de cerrarla! !Hay gente afuera tratando de entrar!- dijo Laura desesperada.

-Quitame esto.

-!No!

-!Quitame esto y yo los ayudo! !Rapido!

Laura corto la cinta adhesiva y Kano se paro con dificultad.

-!Dame un cuchillo!

-!No! !No puedo! !Sal a ayudarlos! !Dijiste que los ibas a ayudar!

Kano fue a la cocina y abrio los cajones. Saco un cuchillo grande y salio corriendo. En el pasillo vio a Abner y a Richard tratando de cerrar la puerta, y a varias manos impidiendolo, tratando de entrar. Trato de correr y al llegar a su lado acuchillo varios brazos. Estaban ganando terreno. Por momentos habia tres brazos y en seguida otros brazos entraban en su lugar. Rover puso mas empenio en el cuchillo. Los brazos que entraban estaban llenos de cortadas, perdian fuerza. Rover grito como ellos y trato de herir el mismo brazo antes de atacar otro. Su idea funciono y lograron cerrarla.

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