21
-?Y Kano?- fue lo primero que preguntaron.
-Nada. Tampoco lo busque en serio.- respondio Rover.
-?Nada?- pregunto Karin.
-?Como que nada? O lo encuentro o no lo encuentro. No lo encuentro a medias.- respondio Rover sin verla. Se oia molesto. Se guardaron sus preguntas.
Rover saco lo que trajo y lo dejo en la cama.
-?A donde vas?- le pregunto Karin.
-Voy a mover el cuerpo.- respondio Rover.
Bajo al patio y limpio el desastre como pudo. Trato de subir el cuerpo por la pared y aventarlo al otro lado. Imposible. Arrastro el cuerpo y lo metio a los banios del pasillo. Tuvo que limpiar el nuevo rastro. Cuando regreso al cuarto, le preguntaron si se habia deshecho del cuerpo. Rover respondio cortante que no queria hablar, que necesitaba estar a solas. Comio un poco y volvio a salir. Los ninios estaban mas activos. Se sentian en confianza con Karin y con Melissa. Por ratos se olvidaban de su madre y se comportaban como si Karin fuera la mama. Melissa no tenia la paciencia para soportarlos todo el tiempo.
-!Serena! !Dejalo ya!- grito Melissa molesta. Los ninios volteron a verla y se guardaron el berrinche.
-Melissa, ve a ver que esta haciendo Rover. Yo me quedo con ellos.- le dijo Karin en el tono mas gentil que encontro. Rover llevaba tres horas afuera, y Melissa necesitaba separarse un rato de los ninios.
Melissa se dio cuenta que estaba descargando su sentir con los ninios, y que no era justo para ellos. Respiro profundo y salio del cuarto. Cada par de horas Karin prendia la television en busca de noticias, o caricaturas. La senial no regreso. Ingenio juegos para dibujar, concursos, les conto cuentos. Ella se estaba desesperando tambien. Melissa encontro a Rover rompiendo una silla, rodeado de objetos de oficina.
-?Que haces?- pregunto Melissa.
-Nada. Pense que las patas podrian servir, pero ya vi que no.
-?Y todo esto?
-Ah, son…
-?Armas?- dijo Melissa.
-Este… si… si.- respondio Kano. Habia sacado todas las tijeras y cutters que encontro en la oficina.
-?Puedo ayudarte?- pregunto Melissa.
-No estoy haciendo nada.
-Arriba tampoco estamos haciendo nada.
-Queria ver si las patas de las sillas nos servirian tambien.
-?Y bien?
-No sirven.
Se quedaron pensando en algo mas que les sirviera. La escuela ofrecia poca ayuda.
-?Los vidrios de las ventanas?- dijo Melissa.
-No, como crees. Te cortas. Ademas se rompen muy facil. Necesitamos algo asi como un tubo largo y si se puede con filo.
-?Una lanza?- dijo Melissa con tono burlon.
-Si, algo asi.
Caminaron juntos por toda la escuela. Rover rompio tres ventanas para meterse a los salones. Antes de romper la cuarta, Melissa le pidio que la dejara romperla. Rover se nego, dijo que podia cortarse. Melissa insistio. Le mostro como envolverse el codo y a quitarse despues del golpe. Melissa trato de romperla. Se sobo el codo y miro su fracaso. Rover se metio a otro salon y le dio una silla.
-?De verdad?- pregunto ella.
-Si, avientala.
-Ay no, nunca he roto una ventana.
-Vamos, avientala. Cuidado con los vidrios.
Melissa la avento y la silla cayo. Rover se rio, levanto la silla y le mostro como hacerlo. El ruido de los cristales le dio animos. Lo intento de nuevo y casi la rompe, la cuarteo. Lo intento con otra ventana y lo logro. Dio un brinco de alegria y siguio rompiendo ventanas. En los salones, aventaron los libros, patearon las mesas y jugaron a romper sillas. Karin bajo molesta y los trato como ninios.
-!Tu que!- le respondio Rover.
-!Si! !Tu que!- lo apoyo Melissa.
Karin se sintio ridiculizada y salio asotando la puerta. Ellos se burlaron de ella. Era la primera vez que sonreian. Se sentaron a descansar.
-?Cuantos anios tienes?- le pregunto Rover.
-Veinte, ?y tu?
-Veintiseis.
-Te ves mas grande.
-Si, desde siempre. A los catorce me decian que tenia dieciocho. Siempre me he visto cuatro anios mas grande.
-No tanto. Te ves como de veintiocho.
-Quiero salir.- le informo Melissa.
-No. Imposible.
-Tu ya saliste varias veces.
-!No! Estas loca. No puedes salir.
-?Me lo estas prohibiendo?
-No. Por mi puedes hacer lo que quieras. Te estoy diciendo que es muy peligroso.
-Sal conmigo.
-No. No me gusta salir. Creo que lo que traje bastara para hor y para maniana. Como somos menos…
-?Cuando tiempo vamos a quedarnos aqui? Necesitamos salir de aqui e ir a un refugio.
-?Que refugio?
-No se. Donde sea que este toda la gente.
-Mira, yo te apoyo. Tampoco me gusta estar aqui. Pero no sabemos a donde ir, y aunque lo supieramos, viste cuanta gente habia aqui afuera.
-Si, pero ya no estan.
-Te equivocas. Ahi estan, solo que no los vemos.
Rover la ayudo a levantarse y llevaron las cosas al cuarto. Karin los ignoro. Los ninios los recibieron alegres. Los cargaban y los dejaban caer en la cama. Karin le dijo a Rover que queria hablar con el. Salieron.
-?Que vamos a hacer?- pregunto seria Karin.
-?De que?
-De todo; de tu hermano, de nosotros, de los ninios…
-No se.
-Quiero salir a buscarlo.- dijo Karin mostrando su temor.
-No te preocupes por el. Esta bien.
-?Como sabes?
-Porque no lo mordio, yo lo vi; me mostro su brazo. No tenia ninguna marca, ni siquiera le quedo rojo. Lo mordio con la cobija.
-?Pero que tal que la rabia se transmite por la piel o por…?
-No.- la interrumpio rover- Ya hemos tenido contacto con mas gente asi y no nos paso nada. El policia, la que estaba en el escritorio, Tangya… Miranos, estamos bien. Kano esta bien tambien.
-Si no lo contagio Tangya, afuera lo haran. Si no lo matan primero. Tenemos que encontrarlo.
-No. Olvidalo. Tu preocupate por los ninios y ya.- regresaron al cuarto y jugaron con los ninios.
Rover dormia con un ninio en cada brazo. Karin los veia dormir y Melissa ordenaba la ropa.
-Me siento muy mal.- confeso Karin. Melissa se detuvo y volteo a verla.
-?Que pasa?
-Estoy desesperada. No se que hacer. Esto es horrible.- dijo Karin llorando en voz baja para no despertarlos. Melissa la abrazo.
-Ya, venga. Mira que aqui estamos bien. Aqui no pasa nada. Mira a los ninios, estan dormidos. Nosotras tambien estamos bien.
-Pero… Tangya…- decia entre sollozos.
-Esa no era Tangya. Tangya no murio en la caida; murio en la oficina.
No pudo contener el llanto, salio, bajo las escaleras y se sento en el segundo piso. Ahi solto su tempestad. Melissa la alcanzo y la abrazo. Karin lloro por veinte minutos y se quedo exhausta.
-?Como puedes ser tan fuerte?- dijo por fin Karin.
-?Fuerte? ?Yo? Pero que dices, yo lloro hasta con las peliculas.
-No te afecto lo de Tangya, y ya superaste lo de tus padres…- se atrevio a comentar Karin.
-Mis padres se amaban. Aquella que viste no era mi madre. Me duele mucho no haber podido hacer nada por mi papa. El si que la paso mal. No entendio por que mi mama le hacia danio, y asi se fue, sin saber. Me dolera por siempre. Sin embargo, me quedo con el recuerdo de ellos felices y enamorados, discutiendo conmigo y siempre llevandome la contraria. Tangya esta en un mejor lugar, con mis padres.
-Ay dios mio… protege a los ninios y cuida a Kano- rogo Karin.
Subieron abrazadas y vieron que seguian durmiendo. Platicaron afuera del cuarto, viendo la ciudad. Se dieron cuenta que no se conocian, pero que se cuidaban una a la otra. Mas que de su vida, hablaron de su miedo. La conversacion no las llevaba a ningun lado, y esto las tenia sin cuidado. Solo necesitaban hablar para desahogarse. Entraron al cuarto. Rover no habia descansado hasta ahora. Lo dejaron dormir en la cama e intentaron dormir en el suelo.

0 comentarios:
Publicar un comentario