26
Kano intento tirar la puerta a patadas. “!Rover!” grito varias veces. Un hombre y una mujer estaban por cruzar, cuatro manos mas empezaban a trepar. Kano corrio al muro y jalo el escritorio varios metros. Los dos intrusos estaban ya del otro lado, a punto de caer al patio. Kano se subio al escritorio y trepo la reja en cuanto ellos tocaron el patio. Desde arriba pudo ver que del otro lado la multitud lo aclamaba. No vio a nadie subir y tampoco vio la mesa. La habrian tirado y no la levantarian. El hombre fue el primero en llegar al escritorio, la mujer lo seguia de cerca. Kano se puso el martillo en la espalda y lo atoro en su pantalon. Lo vio subir y agarrarse de la reja. Kano se movio a la izquierda. El hombre trato de agarrarlo y cayo al patio al soltarse. Atras del hombre venia ya la mujer. La mujer fue mas paciente y se acerco tanto como pudo antes de atacar. Kano midio la distancia, vio que el hombre se acercaba y se preparo. Pego la espalda a la reja, se sujeto con la mano izquierda y se balanceo hacia ella. Su espalda se despego de la reja y su cuerpo giro . Se acerco un metro. Su pecho toco la reja. Solto el golpe antes de tocar la reja con el pecho. Buen golpe, la mujer cayo al instante. El hombre estaba parado en el escritorio. Miro a la mujer en el suelo, no se movia. Haria exactamente lo mismo con el.
-!HEY!- grito Rover desde la puerta.
-!No! !Rover!- grito Kano.
El hombre vio menos complejidad en la presa de la puerta. Rover salio al patio y cerro la puerta. Kano bajo de un salto. La fiera estaba en medio de los hermanos. Traia uniforme de portero de futbol. La playera presumia una herida en el hombro, fuera de eso no se veia nada extranio en el. Rover con el cuchillo y Kano con el martillo.
-!AHHHH!- grito Kano.
El portero se detuvo y volteo a verlo. Regreso la mirada a Rover. Ambos se acercaban con cautela. Miro el patio y luego a los hermanos. Retrocedio unos pasos. Kano se tiro al suelo. El portero se lanzo hacia el y Rover se corrio hacia ellos. Kano doblo las piernas y preparo el brazo. El portero se avento sobre Kano y fue rechazado por una patada en la cara. Volvio a embestir y esta vez la defensa fue el martillo. Kano trato de darle en la cara, pero le dio en el pecho.
El portero agarro Kano de los cabellos. Rover enterro el cuchillo en la espalda y luego en el cuello. Lo detuvo de la cabeza con la mano izquierda y con la derecha le corto el cuello. Lo avento al suelo y le acuchillo dos veces la cara. Kano se levanto y destruyo la frente con el martillo. Miraron a la mujer, era una enfermera. Estaba de pie. Sus largos cabellos negros le cubrian el rostro. Goteaba rojo de la parte superior de la cabeza. Kano se acerco por un lado y Rover por el otro. La enfermera levanto el rostro hasta que su nuca toco su espalda. Abrio la boca y se oyo un quejido. Kano ya tenia el brazo con el martillo arriba cuando Rover enterro el cuchillo en el cuello y de un jalon lo desgarro. La mujer cayo hacia ellos boca abajo. Kano dio dos martillazos en el centro de la cabeza.
-!Para adentro! !Rapido!- le dijo Rover mientras lo jalo.
-No. Espera.- se solto Kano.
-!Rapido! !Van a cruzar mas!
-!No! !No puedo! Metete tu. Me salpique de su sangre en la cara y luego me rasguniaron.
-!No importa! !Metete! !MELISSA!
Melissa abrio la puerta. No se veia asustada. Tenia la mirada fria, estaba lista para cerrarla de nuevo en cualquier momento.
-Rover, espera. No se estan cruzando, mira. Yo no puedo entrar a la escuela. Ahora si es seguro que me contagiaron.
-?Sentiste la sangre en los ojos o en la boca?
-Si, en la boca si. Y si no fue por la boca, los rasgunios.
-Esta bien. Me espero aqui afuera contigo. Si te portas como animal, te corto la cabeza.
-?Que?
-!No tienes nada!- aseguro Rover.
-Estoy seguro que…
-!Que no! !Lo mismo paso hace una semana!
-Si, pero ahora…
-Ahora es igual. ?Cuanto tiempo te vas a quedar aqui afuera?
-Es por la seguridad de todos…- dijo Kano.
-No. Es cosa tuya y de nadie mas. Siempre has sido igual, creias tener todas las enfermedades. Yo me he enfermado mas veces que tu, pero tu siempre…
-!Metete ya!- grito Kano furioso.
Rover nego con la cabeza y se fue. Kano se quedo a la espectativa de alguno de los del coro del otro lado. Despues de diez minutos Rover salio.
-Hay mucha gente afuera, nunca habia visto a tantos juntos.
-?Ya pasaron diez minutos?- pregunto Kano.
-Mas. Vamos adentro.
Rover tomo el martillo y guardo el cuchillo. Abrazo a su hermano y lo llevo adentro. Lo metio al banio y le quito toda la ropa. Tomo una de las cubetas y mojo una toalla. Primero le limpio la cara, luego manos y brazos. Se limpio la sangre de sus manos y se seco. Le dio ropa limpia a su hermano y subieron a la azotea. Al verlo Karin y Melissa lo abrazaron. Estaba muy callado. Detuvieron la cascada de preguntas y lo dejaron dormir en la cama.
-?Estas seguro de que no pueden pasar?- pregunto Melissa.
-No lo se. La mesa esta ahi afuera, pero nadie la usa. Me dijo Kano que los vio tratando de alcanzar la reja, pero que no vio a nadie mas subido en la mesa.
-?Y como se subieron esos dos?- pregunto Karin
-Tal vez alguien mas trato de subir y tiro la mesa en el intento.
-Pobre Kano, miralo. Esta muy golpeado.- dijo Melissa.
-Salgamos, dejemoslo descansar.- dijo Karin.
Kano bajo al patio y arrastro los cadaveres hasta una bodega en el otro patio. Los puso al lado de Tangya.
Kano se desperto por el calor, estaba sudando. Tomo agua de la llave, se mojo la cara y salio. Miro a la calle y vio algunas personas rondando por la escuela. Bajo a ver donde estaban todos. Escucho risas. Los encontro en un salon, ?estaban riendo? Karin lo vio y salio de prisa. Lo abrazo y le pregunto en voz baja “?Como estas?”.
-Estoy bien… no te preocupes.
-Te ves muy mal. ?Que te paso?
-Nada, estoy bien. Ahora que estoy con ustedes estoy bien.
Karin lo abrazo mas fuerte. Los demas salieron a ver que pasaba.
-?Que pasa, chiquitin?- le pregunto Kano al ninio.
-!Es que Rover no sabe gereografia y yo si!- respondio el pequenio.
Todos rieron nuevamente. Rover trato de justificarse y Melissa no lo dejo hablar. Subieron al cuarto a celebrar.
-No tienen que darme de su comida…- insistia Kano.
-?Nuestra comida? Es tuya, tu la trajiste- respondio Karin.
Kano queria sacarlos a todos de ahi y llevarlos a un hotel de lujo en una montania, aislados del mundo. Queria darles un festin, pero en vez de eso mermaba su reserva de alimentos.
-Y bien, ?que tal tu semana?- pregunto Melissa.
-Ah… este… encontre otras personas escondidas…
-!QUE!- dijo Melissa.
-!Que te dijeron!- pregunto Karin.
-?Donde estan?- pregunto Rover.
-Estan en un edificio. Hay dos ninios, dos abuelos, dos hombres adultos y una chica. No saben nada, ni siquiera han salido a ver que pasa.
-Pero ?por que te quedaste con ellos? ?Por que no regresaste?- pregunto Karin.
-No me quede con ellos, me meti a una casa donde no habia nadie. Salia en las manianas a buscar comida y se las traia. Di por accidente por ellos y… no fui bien recibido.
-Ah… ellos fueron los que te golpearon.- asumio Rover.
-Si. Ni modo. Pero no son malas personas. Fue un malentendido. Al final nos volvimos cercanos. Quiero regresar por ellos. O quiero que vayamos con ellos, no se que sea mejor.- comento Kano.
-?Por que?- pregunto Karin.
-Es lo correcto. Ademas, entre mas seamos, mejor. Empiezo a sentirme como un hermitano.- respondio Kano.
-Pero, dijiste que habia ninios y abuelos. Los abuelos no podran entrar aqui. Tal vez sera mejor que nosotros vayamos.- dijo Rover.
-El edificio tiene todas las comodidades y hay lugar de sobra para nosotros. Sin embargo no me parece seguro. Solo hay una salida. Aqui podemos poner mesas en el otro patio para salir por ahi tambien, y cerrar la puerta de abajo, por si llegaran a entrar.- explico Kano.
-Buena idea,- dijo Rover- ahora me encargo de eso.
-Yo te ayudo.- dijo Melissa.
-Si, vamos.- dijo Karin.
Bajaron todos por escritorios de profesor y varias mesas de ninios. Formaron una escalera de muebles. Rover trepo.
-Esta muy alto. La caida seria peligrosa.
-Podemos poner colchones del otro lado.- sugirio Melissa.
-?Colchones?- pregunto Karin- tenemos uno nada mas. Tendriamos que buscar en otras casas.
-Tambien quiero conseguir un coche. No debe de ser tan dificil encontrar uno. Si la ciudad esta medio desierta, podriamos sacar uno de alguna casa. O usar alguno que este abandonado en la calle. Debe de haber varios.- dijo Kano.
-Pues tu saliste. Nosotras no hemos salido para nada. ?No viste nada?- pregunto Melissa.
-Por aqui no hay muchos coches en la calle. Me dijeron que en el centro es donde hubo embotellamientos. El problema es que debe de haber mas gente alla. No se… podriamos por lo menos conseguir unas bicicletas.- dijo Kano.
-Pero, es peligroso salir ?no?- pregunto Karin.
-Si. En la maniana es cuando he visto menos gente. Los ultimos dias ha habido mas gente.- dijo Kano.
-?Entonces?- pregunto Rover.
-Ahora no. Tal vez al rato podamos salir. Nos asomamos y decidimos.
29 de abril 2010 1:15 p.m
-!Por que no me despertaste!- dijo molesta Laura.
-?Para que?- pregunto Richard.
Laura salio molesta. Abrio el refrigerador y lo cerro. Salio del departamento y cerro la puerta. Al regresar, ignoro a su padre.
-!Que te pasa!- pregunto Richard sin entenderla.
-?Que me pasa? Estoy harta. Ya no quiero estar encerrada. Me siento atrapada. El sabe lo que pasa afuera. No tenemos comida. No hay television ni radio, esto es peor de lo que crees.
-Hija…- acaricio su frente.
-Dejame.- le quito la mano y se encerro en su recamara.
Richard subio a hablar con Abner.
-?Como ves?
-No. No necesitamos nada. Al rato salimos nosotros a buscar una tienda.- respondio Abner.
-?Una tienda?- pregunto Richard.
-No vamos a encontrar tiendas abiertas. Nos metemos y sacamos lo que necesitemos.
-Ayer casi no regresas. ?Crees que podemos salir y regresar asi como asi? Por eso digo que vayamos a la escuela.
-No… no. Hay poca gente afuera. Nos esperamos un rato y salimos.- declaro Abner.
Richard fue a hablar con Laura, pero no la encontro en casa. La busco en los demas departamentos.
-?Por que no nos vamos? ?Que hacemos aqui? En la escuela dice Laurita que hay mas gente. Vamonos pues.- propuso la abuela.
-No seniora. Imaginese, llegamos a la escuela y luego que. ?Donde va a dormir?
-Pues alla tienen todo.- aseguro la abuela.
-No… no he ido. No he visto que tienen.- aclaro Laura.
-Y deje la cama, el camino… la calle es peligrosa. Por eso no hemos salido. Ya escucho usted ayer el alboroto de la puerta.- dijo Richard.
-?No esperamos mejor a que alguien venga por nosotros?- pregunto el abuelo.
-No va a venir nadie. Podemos olvidarnos de la ayuda.- dijo Richard.
Lilia y Abner entraron.
-?Que paso?- pregunto Abner.
-Estamos viendo si vamos a la escuela o si nos quedamos.- lo puso al tanto la abuela. Abner abrio los ojos y miro a Richard.
-?Ah si?- pregunto Abner. Richard evadio la mirada.
-Es lo mejor.- aseguro Laura.
-?No el tipo ese que agarraron era uno de los que se metio el otro dia a pegarle a Laura?- pregunto el abuelo.
-No. No era el. Lo dejamos amarrado a la silla toda la noche sin estar seguros de que era uno de ellos. No fue su culpa.- aclaro Laura.
-Estas mal hija. Lo que sucede, si, es que no te acuerdas bien. El…- Laura lo interrumpio.
-!No Abner! !NO ES CIERTO! El no fue. Te dije que…- Abner la interrumpio a ella.
-EScuchame. ?Que crees que hacia en el edificio? Te estaba buscando a ti. Y afuera estaban los otros, pero nos oyeron en el pasillo y se fueron. Y si lo vuelvo a ver…
-!Siempre haces lo mismo! !Eres necio y apresurado! !Ya te dije que el no fue!
Abner dejo de discutir, nego con la cabeza y salio con Lilia. Cerraron la puerta.
-No le hagas caso hija, al rato se le pasa.- dijo la abuela.
-Mejor nos quedamos…- sugirio Richard.
-Yo me voy.- aviso Laura.
-Si, vamonos.- dijo la abuela.
-Nadie va a salir.- aseguro Richard.
-?Y usted quien es para prohibirme a mi algo?- lo reto la abuela.
-No le estoy prohibiendo nada seniora. Es por su seguridad.
-Yo me voy a la escuela esa con Laura.- dijo la abuela.
-Laura no va a ir a ningun lado.- dijo Richard.
-Si, si se va. Tu me avisas hija cuando quieras que nos vayamos.
Laura y Richard regresaron a su departamento. Laura preparo una mochila y abrio la puerta del departamento.
-?Te vas sin decirle a tu abuela?- pregunto Richard. Laura se detuvo.
-No puedo llevarla conmigo.
-Uy, que tal que fue la ultima vez que la viste. Si te agarran alla afuera, ya no te vuelvo a ver. Y si te vas y alguien se mete, ya no nos vuelves a ver tu a nosotros.
-Entonces vamonos todos.
-Yo si quiero ir. El problema es tu abuela. Y los ninios…
Laura suspiro desanimada, cerro la puerta y se encerro en su habitacion. Unos minutos mas tarde Richard entro a su cuarto.
-Laura… afuera…
-Si. Lo se.
-No, no sabes. No te he dicho todo lo que se.- Laura lo miro extraniada.
-?Que pasa?- pregunto Laura.
-Es peor de lo que te imaginas. No te dije para no asustarte de mas, pero ahora es necesario que lo sepas.
-Si, dime.
-Hace una semana, cuando regrese de dar clase, tuve que dejar el coche en la calle y venirme corriendo.
-Dijiste que lo habias dejado en la universidad porque no prendio.
-El coche estaba bien. La gente… corrian por todos lados. Habia muchos heridos. Tuve que bajarme y salir corriendo de ahi.
-?Por que? No te entiendo.
-Habia sangre en los coches y en el suelo. Habia gente tirada por todos lados.
-Ay papa…- dijo Laura y lo abrazo.- ?No te paso nada?
-No. A mi no me paso nada. Te digo esto para que te cuides. Si llegamos a salir, o si llegara a entrar alguien mas… considera que toda la gente es peligrosa.
-?Por que?
-No es lo que piensas. No es un movimiento armado. No es gente inconforme con el gobierno, ni una gran marcha. No es nada de eso. Es rabia.
-?Como que rabia?
-Las personas actuan como animales. Se agarran a golpes, se muerden… No puedes hablar con ellos. Estan poseidos.
El rostro de Laura palidecio. A pesar de que era una locura, Laura no lo escucho como tal sino como una explicacion sensate. No se hablo mas, se acostaron en la cama y se abrazaron.

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