25
La gente de afuera gritaba en histeria colectiva. Empujaban y golpeaban la puerta.
-?Los mordieron?- pregunto Kano.
-!Que!
-!Que si los mordieron! La rabia se contagia por la saliva.
-?Estas seguro?- pregunto Richard.
Kano miro a Richard y vio que su playera blanca estaba limpia. Toco a Abner en el hombro y este al ver quien era, lo golpeo en la quijada. Trato de golpearlo otra vez pero Richard lo detuvo. Se puso entre los dos.
-!Por que lo dejaste salir! !Agarralo!- grito Abner y trato de sujetar a Kano. Antes de que pudiera tocarlo, Kano le apunto a la cara con el cuchillo. Abner se detuvo y se preparo para aventarsele.
-Tranquilo. No vamos a hacerte danio.- le dijo Richard.
-Alejense.
Abner dio un paso. Richard estiro su brazo y le impidio pasar.
-Subete.- le dijo Richard a Abner.
Abner lo miro confundido. Tenian que agarrarlo en ese momento. Kano bajo el arma y le sonrio a Abner. Abner se dio la vuelta y subio las escaleras.
-La puerta… ?aguantara?- pregunto Kano.
-Si, no te preocupes. Vamos a la casa.
Entraron al departamento y se sentaron en la sala. Kano limpio el cuchillo y lo devolvio a la cocina. Richard saco una botella de vodka y se sirvio en una taza. Le dio un trago y sirvio otra taza para su huesped. Laura seguia viviendo la fotografia de los brazos de la puerta, su padre resistiendo y ella buscando un lugar donde esconderse. Richard termino de un trago lo que quedaba en su taza y miro a Kano a los ojos.
-Antier se metieron tres muchachos de tu edad. Intentaron violar a mi hija.- explico Richard.
El rostro de Kano no cambio. Si era su manera de pedir perdon por esclavizarlo, no lo aceptaria.
-?Hay otra salida?- pregunto Kano.
-No, solo esa.- respondio Richard.
-Voy a salir en cuanto pueda. Si no les molesta, aqui en lo que se dispersan.
-Si, por supuesto.
Kano se levanto y fue a la cocina. Richard lo siguio y trato de decirle algo.
-No los estaba ayudando; estaba protegiendome a mi. Si hubiera estado del otro lado, habria disfrutado ver como te caian encima. No te confundas.- advirtio Kano. Richard se metio a su cuarto y cerro la puerta. Laura queria estar con Kano, pero no soportaba la verguenza, salio y fue con los vecinos. Kano se recosto en el sillon y se quedo dormido. Al despertar vio a Laura mirandolo.
-?Que esta pasando afuera? Mi papa no quiere decirnos nada. Solo dice que no podemos salir porque es peligroso. He oido gritos de dia y de noche. Dime por favor que sucede.- dijo Laura.
-No se. Han habido muchos asesinatos de la nada. La gente se volvio loca. Es una revolucion.
-Si, ya se, pero ?por que? ?quien ataca a quien y por que?
-No se. Todo paso de la noche a la maniana. Nadie sabe nada. Cuando esto empezo, yo estaba con otras cuatro personas. Nadie sabia nada. ?Cuanta gente hay en el edificio?
-Abner y su esposa en el 302, dos personas en el 301, tres en el 202 y nosotros dos aqui.
-?Cuantos autos hay?
-Hay dos, ?por que?
-Pensaba pedirles uno prestado.
-El coche de Abner esta aqui afuera, pero casi no tiene gasolina. Hay otro coche a un par de cuadras, guardado en otra casa, pero no tenemos las llaves para abrir. ?A donde vas?
-Voy con mi hermano, no muy lejos de aqui.
-?Por que no sirven los telefonos ni la television?
-No tengo idea.
-?Donde esta la policia? ?Y el ejercito?
-No se. ?Hay alguien… enfermo o herido entre tus vecinos?
-No. Una pareja de ancianos y dos ninios, son los que mas nos preocupan. Los demas solo estamos volviendonos locos.
-?Desde cuando no salen?
-Desde hace una semana, creo. Mi papa y Abner han salido un par de veces, nadie mas.
Kano comprendio que no tenian ni idea de lo que sucedia. Llevaban todo ese tiempo encerrados. Pregunto por Richard y Laura le dijo que habia subido. Dijo que iria a hablar con el. Laura queria acompaniarlo, pero Kano le dijo que no. Lo encontro en el piso de arriba hablando con una mujer de unos cuarenta anios. Al verlo, Richard se despidio y la mujer cerro la puerta de inmediato.
-Tengo que hablar contigo.- dijo Kano.
-Dime.
-Hable con tu hija. Tengo que decirte lo que esta pasando afuera.
-Lo se. No lo creeria si no lo hubiera visto.
-Oh, pense que solo habias salido un par de veces.
-Si, he salido poco, pero lo vi desde el principio.
-?Que viste?
-Sali de trabajar y venia para aca. Los coches dejaron de avanzar, vi gente corriendo y atacando a mas gente. Me baje a ver que sucedia y algunos autos tenian sangre por dentro o por fuera. Tuve que dejar el auto y llegue a pie. ?Le dijiste a mi hija lo que pasa?
-No, claro que no. Solo le repeti lo que ya sabe.
-Gracias.
-?Por que no se han ido en el coche?
-?A donde? Y aunque supiera, es imposible manejar. Te dije que deje mi coche abandonado. Yo no me muevo hasta que alguien nos saque de aqui.
-No va a venir nadie. Seria mejor que pensaras en algo.
-?Como lo sabes?
-Lo que viste ese dia, esta pasando en otros paises tambien.- La cara de Richard perdio color. Escucho lo que ya sabia- Lo vi en la television.
?Estas bien?- pregunto Richard al ver a Kano tocandose un costado.
-No, no estoy bien. Y prefiero no hablar de ayer. Necesito tu casa por ahora.
Richard se sentia culpable. Lo habia tratado como al mal vil de los criminals, cuando ni siquiera estaba seguro de que era uno de los muchachos que ataco a Laura. Desquito su ira con un inocente y ahora cargaba con esa injusticia en su pecho. Aquel extranio que los ayudaria a cerrar la puerta para conservar sus vidas. No habia palabras para expresar su arrepentimiento.
Kano regreso al departamento y espero un par de horas. Laura trataba de hablar con Kano, pero este se mostraba cortante. Kano le dijo que iria a ver como estaba afuera. Abrio un poco la puerta y vio una mujer boca abajo al lado de la puerta. Traia pantalones de vestir y el torso desnudo. La espalda de la mujer estaba desgarrada; un hoyo que mostraba hueso y organos. Tenia la mitad del cabello de otro color, cubierto de sangre, pedazos de piel y musculo. Cerro la puerta y regreso.
-?Falta alguno de tus vecinos?- le pregunto Kano a Richard.
-No te entiendo.
-Afuera hay una rubia mueta.
-No, no es de aqui.
-Quisiera quedarme mas tiempo, si no te molesta.
-Claro que no. Te debo mi vida.
Kano ignoro estas ultimas palabras y se metio al banio. Richard dijo que subiria a ver como estaban los demas. Kano salio del banio y Laura lo esperaba.
-?Que viste afuera?- pregunto Laura.
-Nada. Me voy a quedar un rato mas.
-Si, si. Esta es tu casa.
Kano la insulto con los ojos. Laura lo entendio y bajo la mirada.
-Necesitas un doctor, ?verdad?- pregunto ella.
-No, no es para tanto. Tu padre pega duro, pero no tanto como tu.
Laura sonrio y se sintio avergonzada.
-Perdoname…- y lo tomo del brazo, le acaricio la frente y lo abrazo. Empezo a llorar.
-Ya, ya…- respondio Kano y trato de apartarla, pero ella se resistio. Termino por consolarla en sus brazos.
-Pense que eras uno de ellos… queria… pense que…
-Lo se. Lo entiendo. Llegue al lugar equivocado en el momento equivocado. Yo hubiera hecho lo mismo. Si quieres que estemos a mano, dejame dormir en tu cama y duerme tu en el sillon.
-Si, por supuesto.
29 de abril 2010 4:11 a.m
-Richard…
-Eh…
-!Richard!
-Ehm… ?que..?
-Despiertate.
-?Que pasa?
-Quiero que vengan conmigo.
-?A donde?
-Voy a una escuela que esta como a media hora de aqui, tal vez una hora.
-?Por que?
-Creo que tienen mas posibilidades en la escuela. Cada vez hay mas gente en la calle. Tienen mas comodidades aqui, pero eso dentro de poco importara.
-A ver, dejame levantarme.
Richard prendio la luz y se mojo la cara. Fue a ver a su hija al cuarto y regreso al sillon.
-Tenemos poco tiempo antes de que salga el sol.- dijo Kano.
-No puedo irme y dejarlos a los otros. Tampoco puedo llevarmelos, hay dos ancianos y dos ninios.
-Si, lo se. ?Y tu hija?
Richard volteo a ver la habitacion. Estaba entre la espada y la pared. El extranio tenia mucha experiencia y probablemente sabia de lo que hablaba. Quedarse era un peligro, irse un acto egoista e inhumano.
-?Crees que podriamos ir todos?- pregunto Richard.
-No lo creo. Si tenemos que correr…
Kano preparo sus cosas y al terminar se puso en frente de Richard.
-Nos quedamos.- decidio Richard.
Kano le puso una mano en el hombro y le estiro la otra. Richard la tomo y lo jalo para abrazarlo.
-Te perdono. –dijo Kano al cerrar la puerta.
Miro para atras y sintio pena por el. Era una buena persona. No habia querido lastimarlo a el. Sabia que destruir la puerta y agarrar a Laura habia sido cosa suya. Eso, combinado con lo que Laura vivio dias antes era un resultado previsible. Se movia sigiloso. Nadie podia verlo, pero el tampoco podria ver a nadie. Las primeras calles se desplazo con cuidado, las siguientes alternaba el trote con la carrera.
Ahi. En la esquina. Algo se oculto detras de la casa. Seria mejor ir por otro lado. Dio una vuelta y retomo su camino. Camino con cuidado. Miro para atras constantemente. Un grito. Un grito, pero ?donde? Se oyen las pisadas, no se ven los pies. Apreto el martillo y midio la distancia con la otra mano. Miro a la derecha y a la izquierda, se recargo en la pared. No por dios, un ninio. El ninio cambio el grito por un grunido. Corria como un hombre. Kano lo recibio con una patada y en el suelo le dio en la cabeza. La fuerza no fue suficiente. La cabeza del ninio se cubrio de rojo. El ninio trataba de pararse. Se puso de pie y Kano se hizo para atras. El ninio se acerco en zig zag y cayo. Hizo un ruido distinto, como si fuera a vomitar. Kano queria librarlo de su sufrimiento, pero no pudo. Lo dejo ahi y se fue. Ya no podia correr mas. No queria detenerse, pero le faltaba el aire. Penso en regresar y ayudarlo a morir. “Primero estoy yo” repitio en su cabeza. Se acercaba a la escuela. Una sombra se movia en linea recta. Trato de rodear por la derecha, sombras. Regreso a la primera sombra e intento por la izquierda, mas sombras. Rodearia todo el lugar y llegaria a la escuela por atras. Siluetas en el camino y en la parte de atras de la escuela. ?Cuanto tiempo llevarian encerrados en la escuela? ?Habra alcanzado la comida? Se metio a una casa y espero a que saliera el sol. Tapo la ventana con un librero. Por un hueco los vio arrastrando los pies, gateando, o cayendo una y otra vez. La rabia habia acabado con ellos. Se subio a la azotea. Se asomo muy despacio. Abrio la mochila y arrojo dos vasos lo mas lejos que pudo. Regreso al cuarto y miro por el hueco. La gente rodeaba los vasos poco a poco. Algunos ignoraron el ruido y siguieron en linea recta. Ninguno se movia de manera normal; todos estaban lastimados en menor o mayor grado. Busco en toda la casa algo que pudiera serle util. Tomo un picahielo y su martillo. Salio por la ventana. Nadie lo noto. Bajo la guardia y camino como ellos. Se acerco al grupo y a la calle que llevaba al colegio. Un hombre con el rostro irreconocible, completamente lacerado, paso a su lado. Kano sudo frio y apreto ambas herramientas. A cinco metros habia una mujer en el suelo. Sus piernas no le servian, avanzaba con los brazos. En una brazada, los cabellos de la mujer descubrieron parte de su cabeza. Le habian arrancado el oido y parte de la mejilla. Kano hizo un ruido involuntario y se detuvo. La mujer volteo de inmediato y grito. Trato de ir hacia el. Los demas voltearon y se alebrestaron. Las voces subieron el volumen. Kano trato de regresar. Se dio cuenta que habia mas gente atras que adelante. Corrio a toda velocidad. La gente cerraba el circulo. Adelante habia cuatro personas que le impedian seguir derecho y muchos otros atras de ellos y a los lados. Kano miro para atras y vio que un hombre corria hacia el. Se acerco a los cuatro y penso en la cabeza del ninio. Destrozo el craneo de una mujer. Retrocedio un poco y se preparo para clavar el martillo. Golpeo al hombre que estaba al lado de la mujer. El hombre cayo, pero el impacto no habia tenido la fuerza del anterior. Volteo y vio al hombre corriendo a tan solo un par de metros atras. Tiro al suelo a uno de los que tenia enfrente y empujo al otro. Era mas facil cruzar por el centro que por los lados. Corrio mas rapido que el que lo seguia y se topo con una pared humana. Trato de esquivarlos por la izquierda. Solo un hombre se interponia entre el y un espacio mas libre para moverse. Bajo la velocidad, midio sus brazos y le dio con toda su hombria en la frente. La sangre lo salpico en la cara. Cerro los ojos y la boca. Sintio sus labios humedos. Detuvo todos los musculos de su cara. Si abria los ojos, corria el riesgo de que una gota se metiera por su ojo. Escupio varias veces mientras se limpiaba la cara con la playera. Toco su rostro con las manos y no sintio nada humedo. Se limpio los ojos con la parte trasera de su playera y los abrio. Al abrirlos vio una persona en frente de el. Supuso que era el que lo perseguia y por reflejo estiro las manos. Lo toco en el pecho, era una mujer. La mujer hizo grito como gato y le dio de manotazos. Sintio sus unias hiriendo su rostro. Penso en la posible infeccion de sus dedos o en la sangre que ya tenia en el rostro. La desesperacion le dio la energia para ponerse encima de ella. Vio el picahielo a un lado y lo tomo. Trato de atinarle a los ojos. Algunos intentos fallaron, pero acerto varios. Trato de herir ambas cuencas. Sintio que la mujer dejo de luchar y se paro de un brinco. Vio gente a todo su alrededor. Vio el martillo cerca, solto el pichahielo y tomo el martillo.
Golpeo la cabeza de un hombre de barba y luego la cabeza una mujer. Sintio manos en su espalda y una boca en su cuello. Se paro entre los dos del suelo, jalo a una abuela y empujo a un ninio. Se libro de las manos de la espalda y forcejeo con el que queria su cuello. Lo golpeo en la boca con el martillo y lo empujo con una patada frontal. Hizo que perdiera el equilibrio y pudo correr. Se acerco al muro del colegio. ?La mesa? ?Donde esta la mesa? Miro para atras y vio a mas de diez personas cerca de el y a unas quince aproximandose. La mesa estaba en la esquina del muro, patas arriba. Corrio hacia la mesa, la volteo, mordio el martillo y trepo. Desde la reja pudo ver que dos hombres estaban colgados de la reja. Toco el patio con sus pies y grito “!ROVEEER!” con todo el aire de sus pulmones. Miro la reja y vio dos personas tratando de cruzar.

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