capitulo 14

domingo, 16 de mayo de 2010 ·

14

14 de abril 2010 4:35 a.m

 

Se levanto temprano. Le gustaba aprovechar el dia al maximo. Siete horas de suenio eran mas que suficiente. Si pudiera dormir menos lo haria. Cuando no estaba ocupada se aburria, se perdia en la television y en el alcohol. Era una extremista de corazon; no conocia el punto medio. Las cosas eran buenas o malas, todo o nada. Hizo sus ejercicios, preparo su desayuno y se arreglo par air a trabajar. El banio y el maquillaje era lo que le tomaba mas tiempo. Su chofer llego diez minutos antes de las siete. Preferia esperar un poco y luchar contra el suenio en el auto, a soportar los reclamos por los siguientes dos dias.

-!Buenos dias seniora!- la saludo alegremente.

-Buenos dias.- respondio sin animo. Ni siquiera lo vio a la cara.

Subieron al auto. A medio camino encontraron mas transito de lo normal.

-Vete por el otro camino, y conduce mas rapido. No quiero llegar tarde.

El chofer doblo a la derecha en cuanto pudo. Por el otro lado no habia tanto trafico.

-Pasate el alto.

-?Perdon?

-!Que te pases el alto! !Que no quiero llegar tarde!

-Ehhh… si… si seniora…

Antes de meter primera, el auto se sacudio. Un auto azul los habia chocado. El chofer se bajo en seguida. Reviso la parte trasera y luego el otro auto. Se acerco a la ventanilla del otro conductor. Ella lo hizo a un lado y le grito al conductor. El conductor se bajo. Se disculpo y se recargo en su auto. No se veia bien, talvez se habia lastimado.

-?Se encuentra bien?- le pregunto el chofer.

-!Idiota!- le grito ella- !Mira mi coche! !Estupido!

La abolladura era insignificante; lo que le molesto fue el choque. Le siguio gritando. El volteo a verla , levanto la cabeza, cerro los ojos un poco, abrio la boca y…

-!Achu!

No se tapo la boca al estornudar. El rocio de su enfermedad le acaricio su maquillado rostro. Queria golpearlo. Le dijo al chofer que no habia tiempo para el seguro. Le ordeno que se apresurara. Se fueron. Llego directo al banio. Se lavo la cara y se volvio a maquillar. El cojare la habia debilitado. Era voluble, por lo que a nadie le parecio extranio que fuera mas grosera de lo que acostumbraba. Paso la mayor parte del dia en su oficina. Le informo al personal administrativo que no le pasaran llamadas y que no entraran a su oficina. No se sentia bien. Se sento y puso la cabeza en la mesa. Se quedo dormida.

-Directora, ?Esta usted bien?

-?Eh?

-Esta sudando…

Al dares cuenta que se habia quedado dormida, y que la habia visto con la cabeza en la mesa y un poco de saliva escurriendo de su boca, se puso histerica.

-!Carajo! !Que no entendiste o que te pasa! !Les dije que no entraran! !Estupida!

-Pe… pe… perdon… !Perdon! !Disculpeme por favor! !Pero…!

-!Pero que! !Vete! !Largate!

Se levanto de la silla y la otra se hizo para atras.

-!Perdoneme por favor! !Pero soy la ultima! Ya me voy y queria ver si estaba bien. No salio en todo el dia.

-!Ahhh! !Aaaahhh!

Grito como histerica. La secretaria salio corriendo. Miro el reloj y se dio cuenta que habia dormido cerca de diez horas. Se sento en la silla. Respiraba rapido. Hacia mucho calor, demasiado calor. Queria agua. Se levanto y al tratar de caminar tropezo. Al caer se golpeo la cabeza con la esquina del escritorio. Se agarro la cabeza y trato de levantarse. Su cuerpo no le respondia. Sus parpados pesaban. La oficinia se nublo.

 

16 de abril 2010 9:52 a.m

 

El ruido la desperto. Escucho voces. Abrio los ojos. No vio nada. Sentia que una cadena exprimia su cuerpo. Trato de toser. Trato de mover los brazos. Trato de gritar. Su cuerpo no la obedecia. Oyo los mismos golpes y voces. Los oia mas cerca. Percibio un aroma. El olor la quemo por dentro. !Ahi! Sus ojos le mostraron algo que se movia. Justo en frente. El sonido venia de arriba, pero estaba segura de haber visto algo en frente. Se quedo quieta. Oyo mas voces. !AHI! Se movio. Revelo su posicion. Reacciono por reflejo. Se libro de las cadenas y se empujo con los brazos. Mordio el bulto. Su presa trataba de escapar. La sujeto con las dos manos sin dejar de morder. Abrazo el bulto con ambos brazos y lo protegio en su pecho. Se acomodo. Abrio su boca y volvio a morder. Jalo con el cuello y arranco un pedazo. No podia ver con claridad lo que sucedia, solo podia escuchar el dolor.

0 comentarios: